Uso de Taser en Rosario: “Ahora tenemos más poder de resolución”, dijo el policía que evitó una tragedia

El suboficial Marcelo Gorosito, de la Brigada Motorizada de Rosario, relató cómo logró salvar la vida de un hombre que se autolesionaba con un arma blanca tras accionar una pistola Taser. El caso se convirtió en el segundo uso del dispositivo en la provincia, adquirida recientemente por decisión del gobernador Maximiliano Pullaro y la vicegobernadora Gisela Scaglia.

La tecnología vuelve a ser protagonista en la política de seguridad santafesina. En Rosario, un efectivo policial logró salvar la vida de un hombre que se provocaba heridas con un arma blanca al utilizar una pistola Taser, herramienta incorporada recientemente a la fuerza provincial.

El hecho ocurrió un domingo por la mañana, hace dos semanas, en el garaje de un edificio ubicado en Necochea al 1600, en pleno centro rosarino. Según el relato del suboficial Marcelo Gorosito, integrante de la Brigada Motorizada, el hombre se encontraba en estado de alteración y con intenciones autolesivas, lo que ponía en riesgo tanto su integridad como la de terceros.

Ante la imposibilidad de reducirlo por otros medios, Gorosito decidió accionar la Taser, logrando inmovilizar al sujeto sin causarle lesiones graves. Inmediatamente, el hombre fue asistido por los servicios de emergencia y trasladado al Hospital de Emergencias “Clemente Álvarez” (Heca) para su atención médica.

“Creo que gracias a la Taser se le salvó la vida a este muchacho”, afirmó Gorosito. “Era una situación muy compleja, donde el riesgo era muy alto. Me deja la sensación de haber actuado correctamente: el uso de la Taser fue indispensable, porque si a él no le importaba su integridad física, mucho menos la de un tercero”, agregó.

Con firmeza, el uniformado remarcó que “ahora tenemos más poder de resolución; en otra situación no hubiésemos tenido el mismo desenlace”, destacando el impacto positivo del equipamiento no letal en las intervenciones críticas.

Cabe recordar que, por decisión del gobernador Maximiliano Pullaro y la vicegobernadora Gisela Scaglia, la Provincia adquirió 100 pistolas Taser y 100 lanzadoras Byrna, junto con 200 cámaras corporales y 600 cartuchos adicionales.

Estas herramientas forman parte de una estrategia integral de seguridad que busca dotar a los efectivos de recursos intermedios entre las armas letales y la contención física. Las Taser inmovilizan al agresor mediante una descarga eléctrica controlada, mientras que las Byrna funcionan con dióxido de carbono y disparan proyectiles cinéticos de polímeros, que pueden contener sustancias irritantes.

Además, instructores especializados capacitaron a entrenadores policiales en su manejo responsable, asegurando que el uso de estas armas no letales se realice dentro de los protocolos internacionales de derechos humanos.

El primer operativo con Taser en Santa Fe tuvo lugar a fines de septiembre, también en Rosario. En aquella ocasión, una suboficial debió accionar el dispositivo para reducir a una mujer que, en medio de un episodio de violencia doméstica, agredió a los uniformados e intentó quitarles sus armas reglamentarias.

La intervención permitió controlar la situación sin heridos y fue valorada como un ejemplo de uso proporcional y efectivo de la fuerza.