Rosario/ Centro.
El hecho ocurrió en la madrugada del domingo, en Wheelwright al 1700. La víctima, de 30 años, cayó al vacío tras forcejear con delincuentes armados. Un sospechoso fue detenido y el otro prófugo fue detenido este lunes en bulevar Avellaneda y Cisnero. Vecinos denuncian la falta de control y la creciente inseguridad en la zona ribereña, donde los robos y ataques se multiplican sin respuesta oficial.
Una madrugada trágica volvió a sacudir la Costanera central de Rosario, una zona que, pese a su belleza y atractivo turístico, se ha convertido en territorio hostil por la inseguridad creciente y la ausencia de patrullaje efectivo durante la noche.
Este domingo, alrededor de las 3.15, un joven de 30 años, identificado como Lucas Martín C., perdió la vida al caer desde la barranca del río Paraná durante un intento de robo, a la altura de avenida Wheelwright al 1700, entre las calles España e Italia, a metros de la bajada España.
Homicidio en la costanera central de Rosario. Así trasladaban al primer detenido tras asaltar a una pareja y dónde un joven murió al caer de una barranca. pic.twitter.com/Xb5ffz0eQ4
— Diario Algo en Común (@AlgoEnComunSite) October 20, 2025
Según la información oficial, una pareja se encontraba en el lugar cuando dos hombres armados los abordaron con fines de robo. La joven, de 18 años, relató que uno de los asaltantes la apuntó con un arma de fuego y le exigió sus pertenencias. En medio del caos, la mujer logró escapar corriendo, mientras su pareja intentó resistirse al asalto. En ese forcejeo desesperado, y por razones que aún se investigan, el joven cayó al vacío, desplomándose desde la barranca hacia la orilla del río, donde murió casi en el acto.
A partir del llamado al 911, efectivos de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional II llegaron al lugar en menos de cinco minutos. En un operativo de rastrillaje por la zona, detuvieron a un hombre identificado como Luis Rodrigo F., de 38 años, quien se encontraba oculto entre los árboles y aferrado a una mochila que sería propiedad de la víctima. El segundo delincuente logró escapar y continúa siendo intensamente buscado por las fuerzas de seguridad.
La Fiscalía de Homicidios Dolosos dispuso la detención formal del sospechoso y ordenó el secuestro de elementos de interés para la investigación, mientras se aguarda la autopsia de la víctima.
El trágico episodio volvió a poner en evidencia la desidia y la falta de control estatal sobre la zona de la Costanera, donde delincuentes, consumidores y personas en situación de calle conviven sin presencia policial estable. Según testimonios de vecinos y transeúntes, el sector se ha transformado en un corredor peligroso, especialmente de noche, con robos, amenazas y arrebatos constantes, incluso por parte de falsos deliverys que aprovechan la oscuridad para asaltar transeúntes.
Pese a los reiterados reclamos ciudadanos, las administraciones municipales y provinciales no han logrado establecer un sistema de patrullaje continuo ni medidas preventivas que devuelvan la seguridad al espacio público. Lo que debería ser un paseo costero para disfrutar del río y la ciudad, se ha convertido en una trampa mortal, escenario de delitos cada vez más violentos.
La muerte de Lucas Martín C. no es un hecho aislado, sino un reflejo del estado crítico de inseguridad que atraviesa Rosario, donde la falta de presencia policial efectiva, la impunidad y la marginalidad en ascenso alimentan un círculo de violencia sin fin.
Mientras el caso avanza en la Justicia, los vecinos exigen respuestas concretas y una política de seguridad real que ponga fin al abandono de la Costanera. “De día parece un paseo turístico; de noche, un territorio sin ley”, resumió un residente de la zona, cansado de denunciar lo que todos ven y nadie soluciona.
Algo en Común El diario de Rosario