Con entradas agotadas, la cantante brindó un concierto emotivo y enérgico en Buenos Aires, donde combinó clásicos, nuevas canciones y versiones de su proyecto junto a Manuel Mijares. Con una banda de alto nivel y una conexión inquebrantable con su público, Patricia Sosa volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las voces más poderosas y queridas del país.
Patricia Sosa volvió a conquistar el escenario y lo hizo a lo grande en un Auditorio Belgrano completamente colmado, una banda impecable y un repertorio que condensó tres décadas de carrera en poco más de dos horas de pura emoción. Dentro de su gira nacional “Alquimia”, la artista ofreció un espectáculo que combinó virtuosismo vocal, cercanía y una energía que solo el paso del tiempo y la experiencia pueden sostener con tanta naturalidad.
Desde el primer acorde, la intérprete impuso su sello: una voz que sigue intacta, poderosa, pero también cálida y expresiva. Cada tema fue recibido como un himno por un público que, más que espectadores, parecían cómplices de una historia compartida. La puesta en escena fue sobria pero efectiva, concentrando toda la atención en la figura de Patricia, quien una vez más demostró que no necesita artificios para llenar el escenario.
Conectando con distintas generaciones, la lista de temas recorrió los grandes éxitos de su trayectoria: “Para amarte una vez más”, “El mar más grande que hay”, “Endúlzame los oídos” y, por supuesto, “Aprender a volar”, momento en el que las luces se transformaron en un mar de celulares encendidos y las voces del público se unieron en un coro que estremeció la sala.
Asimismo, hubo espacio para lo nuevo y lo compartido, Patricia incluyó una selección de temas de “Alquimia”, el proyecto que lleva adelante junto al cantante mexicano Manuel Mijares. Canciones como “La Muralla Verde”, “No Me Doy por Vencido”, “Entra en Mi Vida” y “A Puro Dolor” cobraron nueva vida con arreglos renovados y una interpretación emocional que arrancó ovaciones. Esta parte del show evidenció una búsqueda artística más reciente, la de tender puentes entre el pop latino y la canción melódica desde un lugar de madurez interpretativa.
Entre anécdotas, risas y agradecimientos, Patricia se tomó momentos para dialogar con su público, recordando episodios de su carrera y destacando el cariño incondicional de quienes la siguen desde sus primeros pasos. En uno de los pasajes más emotivos, Oscar Mediavilla, su compañero de vida y de ruta subió al escenario, siendo recibido con un aplauso cerrado. También hubo una ovación para su hija Marta Mediavilla, quien se lució en los coros, aportando una frescura generacional a un show marcado por la unión familiar y artística.
La solidez de la banda fue otro punto alto del recital. Gustavo Giuliano (bajo), Mariano Mere (teclados y arreglos), Emiliano Giménez (batería), Christian Vidal (guitarras) y Marta Mediavilla (coros) sostuvieron con precisión y sensibilidad cada pasaje musical, acompañando a Patricia en una noche donde la interpretación fue la protagonista.
En términos críticos, el espectáculo se destacó por su coherencia sonora y la naturalidad con la que Patricia transita distintos registros, desde la balada íntima hasta el rock más poderoso. Si algo caracteriza a su propuesta es la capacidad de combinar fuerza y vulnerabilidad sin caer en excesos, un equilibrio que solo las grandes artistas logran mantener con el paso del tiempo.
El cierre fue tan contundente como emotivo: de pie, el público despidió a Patricia Sosa con una ovación que reafirmó lo ya sabido su vigencia no es nostalgia, sino presente. La artista se despidió con la misma sonrisa con la que empezó, dejando la sensación de haber asistido a un espectáculo auténtico, de esos que se construyen con talento, oficio y una entrega total.
Próximos shows – Gira “Alquimia”
- 6/11 – Quality (Córdoba)
- 7/11 – Teatro Municipal (Río IV – Córdoba)
- 8/11 – Teatro Sala S. Martín (Villa Constitución)
- 14/11 – Teatro San Carlos (Junín)
- 15/11 – Teatro Municipal (Olavarría)
Patricia Sosa sigue girando con la energía de quien aún tiene mucho por decir, reinventándose sin perder la esencia que la convirtió en una de las voces más queridas de la música argentina. Cada concierto, como el de esta noche en Belgrano, confirma que su alquimia sigue intacta.
Algo en Común El diario de Rosario