Miles de personas se movilizaron desde Plaza San Martín hasta el Parque Nacional a la Bandera contra la reforma laboral, el racismo y los crímenes de odio, en una contundente demostración política en las calles cuando en San Lorenzo se encontraba el presidente Javier Milei.
En una jornada marcada por la masividad y el clima de confrontación política, miles de personas participaron este sábado 7 de febrero en Rosario de la Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista, una movilización que volvió a colocar en el centro de la escena el rechazo a la reforma laboral, las políticas neoliberales y el avance de discursos de odio. La consigna que atravesó toda la jornada fue clara y contundente: “Acá no sobra nadie”.

Desde las 17, la Plaza San Martín comenzó a colmarse de manifestantes, mientras que pasadas las 18.10 la columna inició su recorrido por el microcentro de la ciudad. En ese marco, y tal como estaba previsto, se desplegó un operativo especial de tránsito para garantizar el ordenamiento vehicular y la seguridad vial, con cortes y desvíos que se fueron implementando de manera dinámica a medida que avanzaba la movilización.
El recorrido se inició en Dorrego y Santa Fe, continuó por Dorrego hasta San Lorenzo, luego avanzó por Laprida y Córdoba, y finalmente concluyó en el Parque Nacional a la Bandera, frente al Monumento. A lo largo del trayecto, la marcha ocupó el corazón político y simbólico de la ciudad, visibilizando un reclamo que se expresó con fuerza en cánticos, pancartas y banderas.

La protesta se centró en el rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, así como en la denuncia del racismo, el aumento de los crímenes de odio por identidad sexual y de género y el impacto social del ajuste económico. En un contexto de tensión por los inminentes debates en el Congreso de la Nación, la movilización funcionó como una advertencia política desde las calles.

Se trató de la segunda Marcha del Orgullo LGTBIQNB+ Antifascista, Antirracista y Antiimperialista en Rosario, que reunió a organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos, junto a colectivos de pueblos originarios, partidos políticos y militancia independiente. Encabezaron la columna la comunidad LGTBIQNB+, acompañada por el diputado nacional Esteban Paulón y referentes de distintos espacios sociales y sindicales.

De este modo, la movilización se inscribió en una jornada nacional de protesta que tuvo réplicas en distintos puntos del país. Lejos de ser un hecho aislado, la marcha expresó una disputa abierta por el sentido de la democracia y los derechos conquistados, en un escenario atravesado por el ajuste, el hambre y la exclusión.
Rosario volvió a ser escenario de una demostración política contundente, donde la calle se consolidó, una vez más, como espacio central de resistencia y expresión colectiva.
Algo en Común El diario de Rosario