Desde diciembre de 2023, el gobierno libertario aplicó un recorte del 16,8 % en la planta estatal. Correo Argentino, Ferrocarriles y Banco Nación entre los más afectados. El ajuste deja al descubierto un vaciamiento estructural del Estado nacional.
Desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, el Estado nacional enfrenta una ofensiva sin precedentes contra el empleo público. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre diciembre de 2023 y agosto de 2025 se eliminaron 57.621 puestos de trabajo, lo que representa una caída del 16,8 % en la dotación total del Sector Público Nacional.
En este marco, los organismos descentralizados concentraron la mayor cantidad de despidos, seguidos por las empresas y sociedades del Estado y los organismos centralizados. En términos proporcionales, el golpe más fuerte recayó sobre la administración descentralizada, revelando un vaciamiento deliberado de las capacidades operativas del Poder Ejecutivo.
El Correo Argentino encabeza la lista con 5.063 despidos, seguido por la Operadora Ferroviaria SE con 3.116, el Banco Nación con 1.968 y Aerolíneas Argentinas con 1.782 cesantías. En tanto, el recorte más drástico se dio en la ex Télam, donde se despidió al 80 % del personal, dejando prácticamente paralizada la agencia estatal de noticias.
Asimismo, en el ámbito científico y previsional los efectos fueron devastadores. El CONICET perdió 1.716 trabajadores, mientras que la ANSES redujo su planta en 1.532 empleados. El Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales sufrió una baja del 64 %, la Junta de Seguridad en el Transporte (JST) un 45 % y el INAES un 42 %.
En definitiva, bajo el discurso de la “eficiencia” y el “achique”, el gobierno libertario impulsa un proceso de desmantelamiento del Estado que impacta no sólo en los trabajadores despedidos, sino también en la capacidad del país de garantizar derechos básicos y servicios esenciales.
Algo en Común El diario de Rosario