El gremio docente santafesino se suma a la huelga nacional convocada por Ctera en reclamo de salarios dignos, restitución del Fonid y mayor presupuesto educativo. El gobierno provincial anunció que descontará el día no trabajado y exigirá declaración jurada a quienes concurran. Desde Amsafé denuncian persecución, ajuste y desprecio por la educación pública.
En una jornada que promete marcar el pulso del conflicto docente, Amsafé confirmó su adhesión al paro nacional convocado por Ctera para este martes 14 de octubre, en el marco de un plan de lucha que se replica en todo el país. La medida, según el gremio santafesino, expresa el hartazgo de miles de maestros frente al deterioro salarial, la falta de paritaria nacional y el desfinanciamiento de la educación pública.
Sin embargo, lejos de abrir el diálogo, el gobierno provincial respondió con amenazas de descuento y control de asistencia, ratificando una política de confrontación con el magisterio. Desde el Ministerio de Gobierno, Fabián Bastía fue tajante: “Es otro paro de Baradel que algunos actores provinciales deciden acompañar. En esta provincia Baradel ya no le hace más paro a los santafesinos”.
Con esta frase, el funcionario buscó deslegitimar la protesta docente y desviar la atención de los reclamos reales, mientras el Ejecutivo dispuso descontar el día no trabajado y obligar a los docentes a completar una declaración jurada para certificar asistencia. Quienes no lo hagan, verán reflejado el descuento en sus haberes.
El secretario gremial de Amsafé provincial, Paulo Juncos, fue contundente “el nivel de enojo va aumentando porque los salarios alcanzan para la mitad del mes. Muchos compañeros están endeudados y después del día 20 van a comer a los comedores comunitarios”.
El dirigente agregó que la situación se agrava con las políticas de “caza de brujas” en torno a las licencias médicas y el “presentismo extorsivo”, que empuja a los docentes a trabajar enfermos para no perder una parte del salario. “Salud laboral vive un proceso de fuerte ajuste y la provincia prefiere disciplinar antes que cuidar a sus trabajadores”, remarcó Juncos.
Con cruce político y sindical, las declaraciones del ministro Fabián Bastía encendieron un fuerte contrapunto con la conducción nacional docente. Sonia Alesso, ex secretaria general de Amsafé y actual titular de Ctera, le respondió con dureza “avísenle al ministro que aumente el sueldo a los docentes, que deje de ajustar a los jubilados y que pelee por los fondos que Nación no manda. En Ctera las medidas se discuten nacionalmente. El macrismo ya probó con la estigmatización de Baradel y le fue mal.”
La dirigente defendió la medida como parte de una lucha colectiva y federal en defensa del sistema educativo público, al tiempo que denunció el vaciamiento presupuestario y el intento de disciplinar la protesta gremial.
Mientras la educación en Santa Fe transita entre el ajuste y la resistencia, el gobierno celebra los “185 días de clases”, pero los docentes advierten que detrás de esa cifra se esconden aulas deterioradas, salarios pulverizados y un clima de persecución. La jornada de lucha del 8 de octubre fue apenas el preludio de una docencia que enseña y pelea, que defiende la educación pública como un derecho y no como un privilegio.
Desde Amsafé remarcan que no hay educación de calidad sin condiciones dignas de trabajo, y que el verdadero ausente es el Estado: ausente en la paritaria, en los comedores, en las escuelas y en los sueldos.
“Mientras nos descuentan por parar, ellos descuentan el futuro de la educación pública”, resumió un delegado docente en tono crítico, reflejando el sentir de una comunidad educativa que, una vez más, elige luchar antes que rendirse al ajuste.
En ese marco, desde Amsafé exigen una educación sin ajuste, con salarios dignos y respeto a los derechos laborales. Con una postura firme frente al avance del ajuste y la desfinanciación del sistema educativo, vuelve a poner en el centro del debate la dignidad del trabajo docente. El gremio reclama un aumento salarial real que permita recuperar el poder adquisitivo perdido y la recomposición de la deuda paritaria 2023, denuncian que los sueldos actuales apenas alcanzan para cubrir la mitad del mes.
Asimismo, la organización rechaza de manera contundente las sumas en negro y las distorsiones en la estructura salarial, mecanismos que fragmentan el salario y profundizan la desigualdad entre trabajadores del mismo sector. “Los docentes no queremos bonos ni parches; queremos salarios en blanco y una escala justa que reconozca la carrera docente”, enfatizan desde el gremio.
Por otro lado, exigen una nueva Ley de Financiamiento Educativo y la inmediata convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, instrumentos fundamentales para garantizar políticas educativas sostenidas y federales. En esa línea, Amsafé reclama la restitución del FONID, el pago de las sumas adeudadas y la recuperación de los fondos de conectividad, recortados por el gobierno nacional en un contexto donde las escuelas aún enfrentan serias carencias tecnológicas.
Del mismo modo, el sindicato demanda la derogación de la reforma previsional y el pago simultáneo a jubilados y activos, asegurando el 82% móvil, como una medida de justicia con quienes dedicaron su vida a la enseñanza. “No puede haber ajuste sobre los jubilados, que son parte viva del sistema educativo”, remarcan.
En cuanto a las condiciones materiales, Amsafé exige un aumento sustancial del presupuesto educativo, con fondos específicos para infraestructura, comedores escolares y programas socioeducativos. Cada escuela sin gas, cada aula sin ventilación o cada comedor sin alimentos suficientes son símbolos de una política que mira para otro lado.
De igual modo, el gremio reclama condiciones dignas de trabajo y formación docente en servicio, como pilares indispensables de una educación pública de calidad. En este sentido, rechazan el “premio/presentismo”, al que califican de “mecanismo perverso que desconoce la tarea docente y genera discriminación”, ya que penaliza la enfermedad y la maternidad, y castiga la vocación con control y castigo.
Finalmente, Amsafé exige el fin de los descuentos ilegales y el respeto pleno a la libertad sindical, denunciando prácticas autoritarias que buscan disciplinar la protesta y acallar el reclamo legítimo. En un escenario de ajuste y hostigamiento, los docentes santafesinos reafirman que la defensa de la educación pública es también la defensa de la democracia y de los derechos conquistados con años de lucha colectiva.
Algo en Común El diario de Rosario