Con un paro total en el sector pesquero y fluvial, sindicatos nucleados en la Federación Sindical Marítima y Fluvial (Fesimaf) protestaron este martes contra el decreto del Gobierno que desregula el transporte por agua y la actividad pesquera. Denuncian un ataque directo a los derechos laborales y a la soberanía nacional.
Este martes 27 de mayo, la actividad en los puertos del país se detuvo completamente. Gremios marítimos y fluviales llevaron adelante un paro total por 24 horas en una contundente respuesta al Decreto de Necesidad y Urgencia 340/2025, impulsado por el Gobierno nacional, que desregula el sistema de transporte por agua y afecta de forma directa al sector pesquero.
La medida fue organizada por la Federación Sindical Marítima y Fluvial (Fesimaf), que nuclea a sindicatos estratégicos como el Sindicato de Conductores Navales (Siconara) y el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, entre otros. La protesta paralizó buques pesqueros, remolcadores, lanchas de prácticos y otras embarcaciones, y solo se mantuvieron guardias mínimas para emergencias.
La jornada de protesta incluyó la suspensión de zarpadas, la interrupción de operaciones en puerto, y el fondeo obligatorio en rada para todas las embarcaciones programadas para el día. El detalle del paro fue riguroso:
Buques pesqueros: no zarpó ninguna unidad. Los arribos quedaron fondeados hasta las 24:00.
Remolcadores: sin actividad desde la medianoche, con última operación el lunes 26 a las 23:30.
Lanchas de prácticos y amarre: paralización total con lancha de guardia.
Buques fluviales, tanques, portacontenedores y de carga: todos los programados para ingresar a puerto el martes 27, debieron fondear en rada. Quienes estaban operando interrumpieron servicios.
La adhesión fue total en todos los puertos del país, lo que provocó un freno a la logística estratégica nacional.
Los gremios no solo rechazaron la desregulación, sino que la calificaron como una “entrega de soberanía” y un “ataque a los derechos laborales conquistados”. En ese sentido, Fernando Ramírez, delegado del Siconara Rosario, afirmó: “Este decreto es una entrega total. Están poniendo en manos extranjeras la logística, el transporte de energía, de alimentos, de petróleo. Esto no es eficiencia: es coloniaje”.
Por su parte, desde el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales advirtieron que el DNU “habilita la libre operación de embarcaciones extranjeras con tripulaciones de otros países, que vienen con condiciones laborales muy por debajo de las argentinas, destruyendo nuestro empleo y bajando salarios de facto”.
Mientras la protesta marítima se hacía sentir en los muelles, otros sectores del movimiento obrero también expresaban su repudio al ajuste nacional. La Federación de Trabajadores Municipales emitió un comunicado durísimo tras una nueva convocatoria a paritarias: “Profundiza el ajuste contra los trabajadores. No hay diálogo real, hay imposiciones. Es el mismo esquema de desregulación, pero en la administración pública”.
La protesta de los gremios marítimos y fluviales no fue sólo una medida gremial, sino una advertencia política. “No es solo un salario, es la soberanía del río y el trabajo nacional lo que está en juego”, afirmaron en un comunicado conjunto desde Fesimaf.
Por lo pronto, el paro dejó un mensaje contundente en el agua y en tierra firme: los trabajadores del sector no están dispuestos a resignar conquistas ni a permitir la extranjerización de los recursos estratégicos del país. Frente al decreto 340/2025, la resistencia ya está en marcha.
Algo en Común El diario de Rosario