Gremio de la Alimentación avanza en paritarias: logró un principio de acuerdo tras una audiencia en Trabajo

En el marco de la conciliación obligatoria, la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) consiguió abrir una nueva etapa de negociación con la patronal del sector. Con una prórroga voluntaria de cinco días, el gremio busca asegurar una recomposición que defienda el salario frente a la inflación y el ajuste económico.

La paritaria de la Alimentación dio un paso firme hacia adelante tras la audiencia celebrada en la Secretaría de Trabajo de la Nación, donde la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y la Federación de Industrias de Productos Alimenticios y Afines (FIPAA) lograron avances significativos en la discusión salarial correspondiente al Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) 244/94.

El encuentro se desarrolló en el marco de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio, y, según destacó la funcionaria actuante, tras un intercambio intenso y reuniones privadas con ambas partes, se alcanzó un principio de entendimiento que abre la puerta a un posible acuerdo salarial.

Como resultado, la Secretaría de Trabajo propuso continuar las negociaciones bajo una prórroga voluntaria de cinco días, manteniendo los mismos términos de la conciliación. Tanto la FTIA como la FIPAA manifestaron su conformidad, lo que permitió retomar de inmediato las conversaciones desde este martes, en un clima de expectativa y tensión.

Desde la FTIA remarcaron que el objetivo sigue siendo recomponer los salarios deteriorados por la inflación y defender el poder adquisitivo de miles de trabajadoras y trabajadores que sostienen con esfuerzo una de las industrias más dinámicas del país. “No vamos a resignar derechos ni poder de compra. El salario tiene que ganarle a la inflación y reflejar el verdadero valor del trabajo alimenticio”, sostuvieron dirigentes del gremio tras la audiencia.

En tanto, fuentes sindicales subrayaron que la negociación se desarrolla en un contexto económico adverso, donde las políticas de ajuste del Gobierno nacional impactan directamente sobre el bolsillo de los trabajadores. “Mientras las empresas remarcan precios todos los días, los salarios siguen corriendo de atrás. No hay productividad posible con sueldos que no alcanzan para vivir dignamente”, señalaron.