El sindicato petroquímico lamentó la falta de apoyo para revertir el cierre de la planta de DOW y denunció un modelo económico que abandona a los trabajadores.
El Sindicato Petroquímico de San Lorenzo (SOEPU) realizó un balance contundente sobre el 2024, destacando que fue un año extremadamente difícil para los trabajadores de la región, marcado por el cierre de la planta de la multinacional DOW. En un comunicado cargado de críticas al Gobierno Nacional y Provincial, el SOEPU denunció que ambos niveles de gobierno abandonaron a los empleados de la industria petroquímica, dejando a los trabajadores a merced de una lógica económica que prioriza los intereses de las multinacionales sobre el bienestar laboral.
El Sindicato Petroquímico de San Lorenzo (SOEPU) expresó su profundo malestar por el cierre de la planta de DOW en 2024, un golpe directo para cientos de trabajadores de la industria petroquímica en la región. En un comunicado publicado recientemente, el gremio apuntó contra el Gobierno Nacional y Provincial, acusándolos de “dejar solos” a los trabajadores en un momento de crisis, sin brindar el respaldo necesario para evitar el cierre de una planta que, según el sindicato, era un ejemplo de productividad y tecnología avanzada para el sector.
“El mensaje que nos llega de nuestros gobernantes es el del ‘sálvese quien pueda’, donde cada argentino se ve como un individuo aislado, enfrentado a una multinacional que tiene el poder de decidir su futuro sin que el Estado intervenga”, sostuvo el SOEPU, haciendo referencia a la falta de una respuesta contundente tanto de la Nación como de la Provincia para defender la industria nacional y el empleo local.
En su crítica, el gremio cuestionó las políticas adoptadas por ambos gobiernos, señalando que prevalece una lógica que considera “deficitario” todo lo que no se ajusta a las preferencias del Ejecutivo, sin tener en cuenta las consecuencias para la economía real y el empleo. “Nos quieren hacer creer que si perdemos nuestros trabajos es porque no hemos sido lo suficientemente productivos o porque así lo dicta el mercado. Pero el mercado tiene nombre y apellido, y está claro que las políticas de geopolítica empresarial y fiscal están en juego”, expresaron.
El SOEPU también destacó el caso de DOW como un ejemplo de cómo la economía globalizada y las decisiones empresariales afectan directamente a los trabajadores argentinos. “Por el capricho de una multinacional, se pasó a importar un material que aquí se producía, generando una demanda de divisas y perjudicando el superávit comercial que tanto pregonan desde el gobierno”, subrayó el sindicato, apuntando a la incoherencia en la política económica del país.
Además, el gremio lamentó la falta de respuesta del gobierno provincial, que en campaña había prometido apoyar a la industria santafesina, pero no intervino en la defensa de los trabajadores de DOW. “Pensamos que al menos encontraríamos apoyo de la provincia, pero no recibimos ninguna respuesta. No sabemos si es por las presiones políticas o por otra razón”, dijo el SOEPU, mostrando su frustración.
A pesar del difícil contexto, el sindicato reafirmó su compromiso con la lucha de los trabajadores y advirtió sobre las consecuencias de un modelo económico que “sacrifica a los más vulnerables” en nombre de un superávit fiscal. “Nosotros venimos a reivindicar el rol comunitario de los sindicatos, de los estudiantes y de los jubilados, que también están siendo víctimas de este modelo insaciable”, concluyó el comunicado.
Finalmente, el SOEPU expresó que, a pesar del contexto adverso, el pueblo argentino siempre ha sabido poner límites a quienes pretenden imponer políticas que despojan a los sectores más débiles. “Nada es inmutable, y seguiremos luchando por un futuro más justo para los trabajadores y la comunidad”, concluyó el gremio petroquímico, reafirmando su compromiso de seguir dando la batalla por los derechos laborales.
Algo en Común El diario de Rosario