El Gobierno oficializó a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete

El exministro del Interior reemplazará a Manuel Adorni, quien dejó el cargo en medio de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. La Casa Rosada apuesta a recuperar la iniciativa política, reordenar la agenda legislativa y fortalecer el diálogo con gobernadores y aliados.

La reconfiguración del Gabinete ya es un hecho. Apenas un día después de la renuncia de Manuel Adorni, el presidente Javier Milei oficializó este domingo la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, en una decisión que busca dejar atrás la crisis política provocada por la salida de uno de los funcionarios más cercanos al mandatario y relanzar la gestión de cara a la segunda mitad del año.

El anuncio fue realizado por el propio presidente a través de sus redes sociales, donde publicó una fotografía junto al flamante funcionario y a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, luego de una reunión mantenida en la Quinta de Olivos.

«Aquí junto al nuevo jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, delineando los fundamentos para una transición ordenada del cargo. La jura será el martes a las 16», escribió Milei al confirmar el cambio en el corazón del Poder Ejecutivo.

La reunión, realizada durante la tarde del domingo, sirvió para definir los últimos detalles del traspaso y comenzar a delinear la nueva etapa política que pretende impulsar la administración libertaria tras el desgaste que provocó la investigación judicial que terminó precipitando la salida de Adorni.

Con la llegada de Santilli, el Gobierno apuesta a fortalecer el perfil político de la Jefatura de Gabinete y recuperar la capacidad de negociación con gobernadores, legisladores y bloques aliados, una tarea que en la Casa Rosada consideran indispensable para avanzar con las reformas pendientes.

Fuentes oficiales señalaron que el nuevo jefe de Gabinete asumirá un rol similar al que desempeñó Guillermo Francos durante el inicio de la gestión, cuando concentró buena parte del diálogo institucional y de las negociaciones parlamentarias que permitieron destrabar proyectos estratégicos para el oficialismo.

La elección de Santilli no es casual. Desde su desembarco en el Ministerio del Interior logró consolidar una relación de confianza con el denominado «triángulo de hierro», integrado por Javier Milei, Karina Milei y Santiago Caputo, además de construir vínculos fluidos con gobernadores y referentes de distintos espacios políticos.

Esa experiencia aparece ahora como uno de los principales activos para una etapa en la que el Ejecutivo necesitará mayor capacidad de articulación política.

La nueva estrategia comenzó a delinearse incluso antes de la asunción formal del funcionario.

En ese marco, Karina Milei convocó para el próximo miércoles a diputados y senadores de La Libertad Avanza a una reunión en la Casa Rosada con el objetivo de ordenar la agenda parlamentaria y redefinir las prioridades legislativas del oficialismo.

El encuentro se desarrollará en el Salón Héroes de Malvinas y buscará reactivar proyectos que quedaron relegados durante las últimas semanas debido al impacto político generado por la investigación sobre Manuel Adorni y su posterior renuncia.

Según trascendió, Javier Milei no participará del cónclave porque viajará a Paraguay para asistir a la reunión de presidentes del Mercosur, por lo que la coordinación política quedará en manos de Karina Milei y del nuevo jefe de Gabinete.

La designación de Santilli representa mucho más que un relevo de nombres dentro del Gabinete.

Después de la primera gran crisis institucional que enfrentó el Gobierno a raíz de la salida de Adorni, la Casa Rosada intenta enviar una señal de estabilidad y mostrar capacidad de reacción.

La apuesta es clara: recuperar la centralidad política, ordenar el funcionamiento interno del Ejecutivo y reconstruir los canales de diálogo con el Congreso y las provincias en un contexto en el que las reformas económicas y administrativas dependerán, cada vez más, de la construcción de consensos.

Con la jura prevista para el martes, Santilli iniciará una etapa marcada por un doble desafío, cerrar definitivamente el capítulo que dejó la salida de su antecesor y convertirse en el principal articulador político de un Gobierno que busca retomar la iniciativa después de semanas de fuerte desgaste.