Con una masiva movilización a la sede empresaria, la Federación de Trabajadores de la Alimentación elevó el tono del conflicto salarial. El rechazo patronal a una recomposición acorde a la inflación encendió las alarmas en todo el país.
El clima de tensión en el sector alimenticio continúa en aumento. Luego de una nueva negativa por parte del empresariado a conceder aumentos por encima de la pauta oficial del 1%, la Federación de Trabajadores de la Alimentación (FTIA) decidió redoblar la presión y salió a las calles con una masiva movilización que desembocó este miércoles en la sede de la cámara empresarial FIPAA.
En efecto, la protesta fue contundente y dejó en claro el malestar creciente entre los trabajadores. “Ante los oídos sordos de la patronal, a su casa les fuimos a gritar en demanda de una mejora salarial. Aunque no nos quieran escuchar, no nos van a silenciar”, lanzó la conducción de la federación, reflejando el hartazgo de los gremios frente a la falta de respuestas concretas.
Cabe recordar que el conflicto se agravó tras la última audiencia paritaria, en la que los representantes del sector empresario se escudaron en la pauta salarial del 1% fijada por el Gobierno nacional. Esta postura fue duramente rechazada por el sindicato, que exige una recomposición salarial real, en sintonía con la inflación acumulada y el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores.
En ese marco, el secretario general de la FTIA, Héctor Morcillo, fue claro: “Repudiamos las excusas de los empresarios que se amparan en la pauta oficial para no ofrecer absolutamente nada. Esta política del sector patronal se apoya en un modelo de ajuste que transfiere los ingresos de los trabajadores y los jubilados hacia los sectores más ricos”.
Asimismo, Morcillo remarcó el carácter pacífico pero firme de la manifestación: “No vinimos a amedrentar a nadie. Vinimos a reclamar el salario que nos corresponde y que merecen nuestras familias. Esta marcha multitudinaria, donde participaron trabajadores de todo el país, marca que hay bronca y necesidad de un mejor salario».
Por lo tanto, desde la federación no descartan una escalada del conflicto si no se registran avances en la negociación. “La pelota está del lado empresario. Si no hay propuestas serias, se profundizarán las medidas”, anticiparon fuentes gremiales.
Algo en Común El diario de Rosario