El norte santafesino vivió un fenómeno climático inédito: en solo siete horas llovió lo que suele caer en todo un año. Si bien varias zonas de Vera quedaron bajo agua y hubo más de 130 evacuados, autoridades destacaron que la ciudad logró escurrir el agua rápidamente gracias a las tareas hídricas previas.
Una histórica tormenta azotó durante la madrugada del martes a la ciudad de Vera, al norte de la provincia de Santa Fe, donde se precipitaron 420 milímetros de agua en apenas siete horas, una cifra equivalente al total de lluvias que suele caer en un año. A pesar del colapso inicial en calles, desagües y viviendas, autoridades provinciales y municipales resaltaron que el escurrimiento fue más rápido de lo esperado, lo que evitó un daño aún mayor.
Desde muy temprano, equipos de Protección Civil, Bomberos, la Policía y Gendarmería trabajaron en el territorio para asistir a los vecinos afectados. El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, explicó que el temporal “puso a prueba cualquier tipo de obra hídrica”, pero destacó que el trabajo previo entre la Provincia y el municipio “permitió que el agua bajara mucho más rápido en la ciudad”.
Enrico, junto al secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, y la intendenta de Vera, Paula Mitre, recorrió las zonas más afectadas y detalló que el 80 % de la ciudad ya no tenía agua en las calles para la tarde del martes. El ministro señaló que “en Vera funcionaron muy bien las salidas de agua”, aunque remarcó que será necesario mejorar algunos puntos críticos, como el paso del agua bajo la Ruta Nacional 11, que actúa como barrera natural y dificulta el drenaje.
Por su parte, Escajadillo destacó el rol del Sistema de Alerta Temprana, que permitió preparar los equipos de emergencia con anticipación: “Cuando el Servicio Meteorológico emitió el aviso, activamos a todas las brigadas. Desde anoche estamos en el lugar, junto a Bomberos y autoridades locales”.
La intendenta Mitre describió que la situación fue crítica durante la madrugada: “Colapsaron las calles y el sistema pluvial, lo que provocó que el agua ingresara a la mayoría de las viviendas. Tuvimos tres focos de anegamiento persistente, pero ya estamos recuperando la normalidad en gran parte de la ciudad”.
Debido al fenómeno, más de 130 personas fueron evacuadas, aunque se estima que el número de afectados es mucho mayor, ya que muchas familias eligieron no abandonar sus casas pese a los daños materiales. Además, se suspendieron las clases para facilitar las tareas de relevamiento y limpieza.
Desde el Ministerio de Obras Públicas detallaron que en los últimos meses se habían realizado trabajos estratégicos en Vera, como la limpieza de la cuneta sur de la Ruta Provincial 36, tareas de movimiento de suelo en el terraplén colector 13, y la segunda etapa del desagüe pluvial subterráneo sobre calle Belgrano.
También se mejoraron alcantarillas en la RN 11, RP 36 y RP 3, y está prevista la construcción de una nueva alcantarilla en la antigua traza de la Ruta 11, entre Vera y Caraguatay. “Este tipo de obras, que muchas veces no se ven, son clave cuando ocurren eventos extremos como el que atravesamos”, enfatizó Enrico.
Algo en Común El diario de Rosario