Tras una masiva reunión de gremios en la sede de Pasteleros, la central obrera rosarina selló un unicato con amplio consenso en torno a Miguel Vivas, dirigente de la Alimentación. Los gremios destacaron que comienza una etapa decisiva para enfrentar las reformas y defender derechos. El 27 de noviembre será la fecha de oficialización.
Luego de tres encuentros claves para la reorganización del movimiento obrero rosarino, este lunes en la sede del Sindicato de Pasteleros se cerró un acuerdo histórico: la CGT Rosario tendrá unidad plena y un unicato encabezado por Miguel Vivas, secretario general del Sindicato de la Alimentación. Con esta decisión, la central obrera inicia un proceso de reunificación que hacía años parecía imposible.
Desde temprano, y con la presencia de gremios de la CATT, la Intersindical, estatales, provinciales, municipales, industriales y de servicios, se fue configurando un clima de consenso generalizado. En palabras de los propios dirigentes, “no falta casi nadie”. La foto final dejó expuesta una contundente señal política: Rosario se ordena bajo una sola conducción para enfrentar lo que viene.

En ese sentido, el titular de la CGT local, Miguel Vivas, no dudó en marcar el rumbo al afirmar que “se viene una etapa difícil y es acá donde se ven los dirigentes”. Además, adelantó que la oficialización de la nueva conducción será el jueves 27 de noviembre, fecha que marcará el inicio formal de la nueva etapa de la central obrera.
A su turno, Sergio Aladio, secretario general de Camioneros de Santa Fe, celebró el acuerdo: “La idea es llegar al 27 para normalizar y completar todos los cargos que representen a la mayoría de los gremios de Rosario y el Gran Rosario. Hoy se propuso a Miguel Vivas y toda la mesa lo acompañó, y los gremios también”. Y agregó, resaltando la excepcionalidad del momento: “Que Rosario arribe a un unicato es un hecho raro en la Argentina contemporánea, pero estamos mostrando unidad real”.
En la misma línea, Aladio insistió en que la unidad es un mandato del movimiento obrero: “Debemos recibir a todos, prepararnos para tiempos difíciles y enfrentar lo que venga como CGT y como movimiento obrero”.
Otro dirigente que destacó el alcance político del acuerdo fue Marcelo Andrada, secretario general de Recolectores, quien planteó que Rosario, segunda ciudad del país necesitaba urgentemente ordenar su CGT: “Es clave dejar asperezas de lado y tener un acto de grandeza. Lo que estamos atravesando los trabajadores exige una central obrera luchadora”.
Después del encuentro, Vivas profundizó su postura con un discurso claro y combativo “es una gran responsabilidad que asumo. En toda organización debe haber un responsable y un equipo. Y ese equipo debe estar unido para pelear. Si estamos separados, perdemos y se siguen destruyendo los salarios”.
Marcó además que solo aceptó el cargo porque hubo unidad real “todos nos brindaron su apoyo y eso construye unidad”.
Por último, el dirigente adelantó el tono con el que la CGT Rosario se parará frente a las políticas del Gobierno nacional “cuando se habla de reformas, tienen que ser para mejorar y no para destruir. Hablaremos con quién sea, siempre y cuando no quieran joder a nuestros trabajadores”.
Algo en Común El diario de Rosario