El oficialismo logró revertir la derrota en la provincia de Buenos Aires y arrasó en 16 distritos del país, consolidando su poder en el Congreso. Javier Milei celebró el resultado con un tono conciliador, convocando a gobernadores y legisladores de otros espacios a “acordar las bases de la Argentina que viene”. El peronismo sufrió una dura derrota y se abrió un escenario de tensiones internas.
Con un triunfo que ni los más optimistas de su entorno imaginaban, La Libertad Avanza (LLA) se impuso en las elecciones legislativas nacionales con más del 40% de los votos a nivel nacional, ganando en 16 provincias, incluida la estratégica Buenos Aires, donde hace apenas dos meses había perdido por 14 puntos.
En un país atravesado por la incertidumbre económica y las heridas del ajuste, Javier Milei consiguió lo que muchos analistas consideraban imposible: recomponer la legitimidad política del Gobierno y proyectar una nueva etapa de poder.
Con el 99,3% de las mesas escrutadas, LLA alcanzó el 40,66% de los votos y se quedó con 64 bancas en Diputados y 13 en el Senado, asegurando una base parlamentaria sólida para avanzar con sus reformas estructurales.
“Hoy claramente ha sido un día histórico para la Argentina. El pueblo decidió dejar atrás cien años de decadencia. Comienza la reconstrucción de la Argentina grande”, proclamó Milei desde el búnker del Hotel Libertador, acompañado por Karina Milei, Santiago Caputo, Diego Santilli y Patricia Bullrich.
🚨 LA LIBERTAD AVANZÓ
— Taliban (@TalidanMilei) October 27, 2025
"a partir del 10 de diciembre vamos a pasar de 37 a 101 diputados y de 6 a 20 senadores"
"Y hay decenas de otros legisladores de otras fuerzas y gobernadores con los que vamos a encontrar puntos en común." pic.twitter.com/xAcEeGGkHP
El presidente habló de “un punto de inflexión” y llamó a “gobernadores y legisladores de otros partidos a acordar las bases para una Argentina distinta”, en referencia al Pacto de Mayo. La foto del cierre fue la de un Milei más institucional, respaldado por los principales referentes de su gobierno y con la victoria bonaerense como símbolo de recuperación política.
El dato más impactante fue la remontada en la provincia de Buenos Aires, donde la lista encabezada por Diego Santilli (41,45%) superó a la del peronismo (40,91%), que había arrasado en las elecciones locales. El giro se explica por una campaña agresiva, territorial y con un mensaje más empático, diagramada por Karina Milei y Santiago Caputo, quienes apostaron por el cambio de Espert por Santilli a menos de tres semanas de los comicios.

El movimiento resultó decisivo. “El gran click fue Santilli”, reconocieron en el comando libertario. La victoria también se extendió a provincias clave como Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos y CABA, donde la Libertad Avanza superó el 40% de los votos.
El resultado electoral deja a Milei en una posición política inmejorable. A partir del 10 de diciembre, La Libertad Avanza tendrá 93 diputados propios y 20 senadores, lo que le permitirá avanzar con la agenda reformista que había quedado frenada por la debilidad parlamentaria.
En tanto, el peronismo bajo el sello Fuerza Patria obtuvo el 33,6% de los votos y ganó en seis provincias, con 46 bancas en Diputados y 9 en el Senado. Sin embargo, la derrota en Buenos Aires desató un duro pase de facturas entre el kirchnerismo, los intendentes y el gobernador Axel Kicillof, quien no logró retener el caudal electoral del último turno local.
“El resultado fue un golpe que nadie esperaba. Se perdió el bastión más importante del país y se resquebraja la unidad interna”, admitió una fuente del PJ bonaerense.
Mientras tanto, el intento de los gobernadores nucleados en Provincias Unidas de mostrarse como una tercera vía nacional quedó desdibujado. El bloque apenas superó el 7% de los votos y sólo logró imponerse en Corrientes. Juan Schiaretti, Maximiliano Pullaro e Ignacio Torres sufrieron derrotas contundentes, dejando al espacio con 8 bancas en Diputados y sin representación en el Senado.
El mensaje fue claro, la polarización Milei–peronismo sigue siendo el eje del tablero político argentino, aunque ahora con un oficialismo fortalecido y una oposición en crisis.
De cara al futuro, Milei buscará capitalizar el envión electoral para avanzar con las reformas laborales, fiscales y penales pendientes en el Congreso. “A partir de ahora la Argentina tendrá el Parlamento más reformista de su historia”.
Mientras tanto, en el peronismo comienzan los movimientos internos y las discusiones de cara a 2027, con Caren Tepp, Axel Kicillof y otros dirigentes emergentes intentando recomponer el frente tras el golpe.
La noche del 26 de octubre de 2025 quedará marcada como la jornada en que el oficialismo volvió a imponerse en las urnas, reconfigurando el mapa de poder nacional. “El mensaje de las urnas fue simple: el país no quiere volver al pasado. Y Milei lo entendió mejor que nadie.”
Algo en Común El diario de Rosario