Trabajadores de la Unidad Barrial de Castraciones reclamaron la continuidad del programa municipal

Profesionales del área de Salud Animal expusieron en el Concejo Municipal su preocupación por la falta de respuestas del Ejecutivo respecto a su situación contractual y el futuro del Programa de Esterilización. Destacaron la importancia sanitaria y social del servicio, que hoy opera con menos equipos y enfrenta un panorama de incertidumbre.

Los trabajadores de la Unidad Barrial de Castraciones de Rosario expresaron en una reunión conjunta de las comisiones de Ecología y Salud del Concejo Municipal su profunda preocupación por el futuro laboral y por la continuidad del Programa de Esterilización municipal, que lleva más de ocho años funcionando en los barrios como herramienta fundamental de salud pública y control poblacional animal.

Durante el encuentro, los profesionales del área de Salud Animal señalaron que el programa, que en sus inicios contaba con cinco equipos móviles, actualmente dispone de solo dos equipos activos, integrados por cirujanos y auxiliares que realizan alrededor de 20 intervenciones diarias. Pese a la reducción de recursos, los trabajadores continúan sosteniendo el servicio, pero remarcaron la falta de respuestas oficiales sobre su situación contractual y el futuro del plan.

El veterinario auxiliar Andrés Markowsky explicó que “la tarea se sostiene gracias al compromiso del personal, pero necesitamos definiciones claras”. A su vez, destacó que el programa “no solo mejora el bienestar animal, sino que previene zoonosis y contribuye directamente a la salud pública en todos los barrios de la ciudad”.

En este contexto, el concejal Leonardo Caruana propuso evaluar la incorporación de los trabajadores mediante concurso, en el marco de una política pública estable y con condiciones adecuadas de infraestructura.

Por su parte, Lucas Raspall y Julia Irigoitia se ofrecieron a facilitar el diálogo con funcionarios del Ejecutivo para canalizar los reclamos del área, mientras que Mariano Roca y el propio Raspall aseguraron que el programa “no está bajo amenaza” y reafirmaron su relevancia como política sanitaria local.

A su turno, el concejal Mariano Romero valoró “la trayectoria, experiencia y compromiso del equipo profesional”, mientras que la concejala Caren Tepp, presidenta de la comisión de Salud, adelantó que presentará un pedido de informes al Ejecutivo solicitando precisiones sobre la continuidad del programa, las condiciones laborales del personal y los planes a futuro.

Tepp también consideró necesario citar a los funcionarios responsables del área para brindar explicaciones en el recinto.

En la misma línea, las concejalas Sabrina Prence, María Fernanda Rey y Juan Monteverde coincidieron en reclamar respuestas urgentes del municipio, al tiempo que destacaron la importancia de garantizar un servicio que cumple una función esencial en la prevención sanitaria y en la reducción de la superpoblación animal.

Finalmente, Claudia Alcaraz, representante de la ONG Red de Políticas Públicas, recordó que el programa nació hace ocho años a partir de un convenio con la organización, y subrayó que “ante la creciente superpoblación de perros y gatos, es necesario profundizar las acciones y no retroceder”.