En San Lorenzo, el Sindicato Químico alerta sobre irregularidades laborales y ambientales en la planta de residuos peligrosos IDM. Los trabajadores realizaron una jornada de visibilidad y advierten que la continuidad laboral está en riesgo.
Otro conflicto laboral de alta tensión se desató en el cordón industrial de San Lorenzo. En esta oportunidad, los trabajadores de la empresa IDM, dedicada al tratamiento y disposición final de residuos peligrosos, denunciaron la aplicación de suspensiones “ilegales” que afectan gravemente a su estabilidad económica y laboral.
Según detalló Julio Barroso, Secretario General del Sindicato Químico, las razones esgrimidas por la empresa “no constituyen fuerza mayor tal como lo contempla la legislación laboral”, por lo que las suspensiones carecen de sustento legal. Asimismo, el carácter rotativo de estas medidas impacta también en otros sectores, como el de transportes, donde Camioneros debió interrumpir viajes.
En este marco, el viernes 19 de septiembre los trabajadores realizaron una jornada de visibilidad frente a la planta ubicada en Ruta 10, acceso norte a Puerto General San Martín. La protesta se llevó a cabo sin bloqueos ni cortes de ruta, mientras la empresa continúa operando y no se han decretado medidas de fuerza por el momento.
El conflicto se enmarca además en un contexto de graves irregularidades ambientales. El acta de inspección BCA N° 317/2025, emitida por la Brigada de Control Ambiental el 10 de julio, detectó recipientes con residuos peligrosos sin rotular, contenedores dañados desde 2018, derrames de cenizas y animales muertos en la vera del arroyo San Lorenzo. La planta, que tramitaba la renovación de su Certificado Ambiental Anual (CAA) vencido en septiembre de 2024, no superó la inspección nacional, aunque continúa funcionando bajo un permiso transitorio de la provincia.
La Municipalidad de San Lorenzo corroboró estos hallazgos y sumó problemas adicionales: depósitos sin detectores de humo, falta de monitoreo de emisiones, cenizas fuera de los playones techados y hornos de incineración con falencias técnicas. Barroso enfatizó que mientras la empresa incumple la normativa ambiental, los trabajadores “queremos continuidad laboral y que se respete el convenio colectivo químico 1617/19”.
De persistir las suspensiones ilegales, advierten los gremialistas, las condiciones laborales y económicas del personal podrían tornarse cada vez más críticas, generando un conflicto que, según fuentes sindicales, podría escalar en los próximos días.
Algo en Común El diario de Rosario