Se profundizó el debate por la autonomía municipal en Rosario

En una extensa jornada de trabajo que se llevó a cabo la semana pasada en el Concejo Municipal,  ediles, funcionarios del Ejecutivo, representantes gremiales y referentes vecinalistas analizaron los ejes centrales del proyecto de autonomía municipal: recursos administrativos, participación ciudadana y empleo público. Hubo coincidencias en avanzar hacia un marco normativo moderno y propio para Rosario, aunque también se expusieron tensiones y reclamos sectoriales.

En un clima de debate intenso, vecinalistas, representantes del Sindicato de Trabajadores Municipales y funcionarios del Ejecutivo participaron este martes de un nuevo encuentro en el Concejo Municipal de Rosario para analizar, junto a concejalas y concejales, distintos aspectos del proyecto de autonomía municipal impulsado por el Departamento Ejecutivo.

Para comenzar, el eje que abrió la discusión fue el referido a recursos administrativos y judiciales, considerado uno de los pilares para consolidar el ejercicio pleno de la autonomía.

Allí, la subsecretaria Legal y Técnica, Juliana Conti, detalló que la ordenanza proyectada propone un régimen local propio, con el fin de agilizar trámites, ordenar procedimientos y otorgar mayor transparencia y previsibilidad. Según explicó, el texto sistematiza prácticas ya vigentes y define los distintos tipos de recursos, reconsideración, apelación, revisión, aclaratoria y jerárquico, fijando plazos y efectos concretos.

A continuación, los ediles plantearon miradas diversas. Mariano Romero celebró el avance hacia la institucionalidad local, mientras que Jesica Pellegrini pidió mayor precisión sobre los límites de la competencia judicial municipal. Por su parte, María Fernanda Gigliani propuso redactar un código de procedimiento administrativo incorporando herramientas como notificaciones electrónicas y domicilio digital.

Asimismo, Norma López recomendó utilizar conceptos como “prominencia de la norma local” para evitar ambigüedades respecto de las legislaciones provincial y nacional. En esa línea, Alicia Pino planteó la necesidad de crear protocolos de actuación ante denuncias penales, y Fabrizio Fiatti recordó que la autonomía es un proceso evolutivo que derivará en la futura carta orgánica.

En síntesis, las intervenciones coincidieron en que la creación de un régimen propio representa un avance sustancial para robustecer la autonomía rosarina.

Luego, el plenario abordó el eje de participación ciudadana, donde las organizaciones vecinales reclamaron mayor injerencia en las decisiones municipales.

El coordinador de la Casa del Vecinalista, Germán Gago, sostuvo que el proyecto retoma la histórica bandera del movimiento vecinal y propuso construir una democracia “de alta intensidad”, donde la ciudadanía participe activamente en la definición del presupuesto, la planificación territorial y las prioridades barriales.

A su turno, Silvia Giacobbe, también representante del movimiento vecinal, expuso la propuesta de conformar consejos vecinales integrados por vecinales, directores de distrito y equipos técnicos, con capacidad para definir obras y servicios públicos. Subrayó que se trata de avanzar hacia una cogestión, no un cogobierno.

Desde el plano legislativo, Julia Irigoitia propuso institucionalizar estos aportes para que formen parte del proceso estatuyente de la futura carta orgánica. En esa misma línea, Fiatti llamó a “hacer sentir importante la discusión”, impulsando instancias participativas en todos los distritos.

A continuación, Alicia Pino y Gigliani enfatizaron la necesidad de incorporar modernización digital y descentralización real, proponiendo que las vecinales actúen como puntos de acceso tecnológico para los vecinos sin conectividad.

Así, quedó claro que la participación ciudadana será uno de los pilares del proceso autonómico, con el fortalecimiento del tejido vecinal como eje estratégico.

Finalmente, el tercer eje del plenario y uno de los más sensibles fue el empleo público municipal.

Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales, su secretario general Antonio Ratner advirtió que el proyecto involucra derechos garantizados por leyes provinciales y ordenanzas vigentes, y expresó preocupación por eventuales derogaciones, aunque valoró la posibilidad de una paritaria local. Además, defendió el funcionamiento del IMPS y el 82% móvil.

La secretaria adjunta del gremio, Yamile Baclini, profundizó en estas inquietudes y reclamó un debate amplio para evitar vacíos normativos, especialmente en temas como violencia laboral y sistema jubilatorio.

En respuesta, el vicejefe de Gabinete, Gabriel Di Paolo, aclaró que el proyecto no modifica las edades jubilatorias ni restringe derechos, y que las normas se adecuan al marco nacional.

Seguidamente, María Eugenia Schmuck, presidenta del Concejo, valoró el espacio de diálogo tripartito entre sindicato, Ejecutivo y concejales, y subrayó que la autonomía es una deuda de más de 40 años.

En el plano legislativo, Fabrizio Fiatti destacó que el marco normativo debe ser “vivo” y capaz de incorporar consensos, mientras que Norma López alertó sobre posibles paralelismos con el debate nacional por la reforma laboral. En consonancia, Jesica Pellegrini evaluó que no es conveniente sumar un capítulo propio de empleo público en la ordenanza, y Gigliani insistió en la defensa de la carrera administrativa como eje de estabilidad.

En este contexto, el debate dejó planteado el desafío de diseñar un empleo público moderno, sustentable y respetuoso de los derechos adquiridos, en línea con un Estado local fortalecido para ejercer su autonomía.

Del Concejo asistieron: María Eugenia Schmuck, Julia Eva Irigoitia, Fabrizio Fiatti, Mariano Romero, Federico Lifschitz, Alicia Pino, Manuel Sciutto, Marisol Bracco, Anahí Schibelbein, María Fernanda Gigliani, Jesica Pellegrini, María Fernanda Rey, Leonardo Caruana, Sabrina Prence, Agapito Blanco y Norma López.

Por el Ejecutivo estuvieron presentes Juliana Conti y Gabriel Di Paolo. Además, participaron también referentes del Sindicato de Trabajadores Municipales, entre ellos Antonio Ratner y Yamile Baclini y representantes de la Casa del Vecinalista, Germán Gago y Silvia Giacobbe.