Rosario Smowing celebra 25 años con una noche brava de swing, ritmo y pura energía en Casa Brava

La mítica rockbigband rosarina festeja su aniversario con un show gratuito este jueves 13 de noviembre a las 20.30 en Casa Brava. Compartirán escenario con La Chiruza y el set de DJ Turkoska, en una velada que promete baile, ironía y mucho pulso rosarino.

La noche rosarina se prepara para una fiesta sonora que promete dejar huella. Con 25 años de historia sobre los escenarios, Rosario Smowing vuelve a encender su maquinaria musical este jueves 13 de noviembre a las 20.30 en Casa Brava (Pichincha 120), en un recital gratuito que reunirá a distintas generaciones de melómanos. La cita contará con La Chiruza como banda invitada y un set de DJ Turkoska, en una combinación donde el cuerpo y el alma se rinden al movimiento.

Con un estilo que desafía toda etiqueta, la orquesta liderada por el carismático Diego Casanova vuelve a demostrar que el swing puede ser un lenguaje tan rosarino como el bandoneón o el rock de garage. Rosario Smowing no solo toca: vibra, actúa y contagia. Cada tema es una postal sonora del continente americano, con escalas en el dixieland de Nueva Orleans, el son cubano, la bossa nova, el rocksteady jamaiquino y los aires criollos del litoral.

En escena, Casanova se transforma en un crooner eléctrico, un agitador nato que combina la elegancia del jazz con la insolencia del punk y el filo del tango. Su presencia magnética sostiene una banda de ocho músicos que funcionan como un reloj rítmico de precisión y locura.

Su más reciente trabajo, “Ahora cuando pase todo esto”, nacido durante la pandemia, fue un verdadero grito de libertad frente al encierro. Con canciones propias y una poderosa versión de “Ave de paso” de Sandro, el disco consolidó una etapa más madura, pero igualmente irreverente de la agrupación.

A lo largo de su carrera, Rosario Smowing fue fiel a un principio: tocar con alma, sin concesiones y sin repetir fórmulas. Desde su primer EP “Rosario ya no es lo que era” (2000) hasta su última producción, la banda construyó un universo sonoro propio, donde conviven el humor, la nostalgia y el vértigo.

La crítica local coincide: verlos en vivo es una experiencia multisensorial, una celebración colectiva del ritmo y la identidad. Y como toda celebración de barrio, hay complicidad, risas y ese pulso rebelde que hace de Rosario una usina inagotable de talento.

Por eso, esta “noche brava” en Casa Brava no será solo un concierto, sino una reafirmación de lo que Rosario Smowing representa: la persistencia de la música como fiesta popular, como abrazo en tiempos difíciles y como una forma de no quedarse nunca quieto.

“Nos gusta pensar que hacemos swing con corazón obrero”, dicen sus integrantes entre risas. Y esa frase, más que una definición, suena a declaración de principios.