Calle Recreativa

Rosario cierra la Semana Nacional contra el Dolor por Cáncer con una campaña en Calle Recreativa

El IUNIR se sumó a la iniciativa de la Sociedad Argentina de Medicina para visibilizar el sufrimiento evitable que afecta a miles de pacientes. Estudiantes de Ciencias de la Salud brindaron información y entregaron material en Oroño y el río.

Este domingo 28 de septiembre, la ciudad de Rosario cierra de la Semana Nacional contra el Dolor por Cáncer, una campaña de sensibilización impulsada por el Consejo de Cuidados Paliativos de la Sociedad Argentina de Medicina. En el marco de la tradicional Calle Recreativa, el Instituto Universitario Italiano de Rosario (IUNIR) desplegó un stand informativo en Oroño y el río, donde estudiantes de las distintas carreras de Ciencias de la Salud dialogaron con vecinos y entregaron señaladores con información clave sobre el portal www.sindolorporcancer.com.ar

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La propuesta tuvo como objetivo visibilizar el dolor oncológico, un síntoma que afecta a más del 50% de las personas con cáncer al momento del diagnóstico y a más del 80% en etapas avanzadas. Se trata, además, del síntoma físico más angustiante y limitante de la enfermedad.

Según especialistas, el dolor no solo es producido por el tumor, sino también por los tratamientos (quimioterapia, radioterapia o cirugía) y por algunos procedimientos diagnósticos invasivos o repetitivos. Todos estos casos forman parte de lo que se denomina dolor por cáncer, que requiere un abordaje integral y especializado.

Sin embargo, a pesar de los avances médicos y de la sanción de la Ley Nacional de Cuidados Paliativos (N.º 27.678) en 2022, menos del 14% de los pacientes que lo necesitan acceden a cuidados adecuados. El resto padece innecesariamente debido a la falta de información, los prejuicios sobre el uso de analgésicos y el desconocimiento del rol de los equipos especializados.

En este contexto, la campaña nacional buscó reforzar la importancia de garantizar el derecho al alivio del dolor y generar conciencia en la comunidad. Así, el cierre en Rosario no solo fue un acto de difusión, sino también un llamado a transformar una realidad que, aunque duele, puede cambiar con más información, acompañamiento y compromiso social.