Con votos a favor, abstenciones y críticas, la ciudad logró una autonomía largamente postergada. El proyecto, consensuado en comisión, convoca a elegir convencionales en 2027 y establece un nuevo marco de gestión en áreas clave como contrataciones, planeamiento urbano y finanzas.
Por: Jorge Díaz – Cronista parlamentario
Finalmente, y tras décadas de reclamos y trabas burocráticas, Rosario tiene la Autonomía Municipal. En un hecho histórico que marca un antes y un después en la vida institucional de la ciudad, el Concejo Municipal aprobó este jueves la ordenanza que declara la plena autonomía de Rosario, en cumplimiento de lo establecido por la Nueva Constitución de la Provincia de Santa Fe.
La ordenanza de autonomía municipal establece un marco normativo integral que habilita a la ciudad a regular un amplio espectro de materias, ejercer plenamente sus competencias propias, modernizar su estructura administrativa y ampliar los canales de participación ciudadana.
Además, sienta las bases para la futura elaboración de la Carta Orgánica local. En términos generales, apunta a transformar la organización institucional, política, administrativa y financiera de Rosario, consolidando un modelo de autogobierno, una gestión pública más eficiente y una democracia urbana más sólida, participativa y transparente.
Expusieron sobre la autonomía, la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, Fabrizio Fiatti (Arriba Rosario), Mariano Romero y Norma López (Justicia Social), María Fernanda Gigliani (Iniciativa Popular), Caren Tepp (Ciudad Futura), Verónica Irizar (bloque Socialista), Julia Eva Irigoitia y Lisandro Cavatorta (bancada Justicialista), Leonardo Caruana (Frente Amplio por la Soberanía), Carlos Cardozo (PRO). y Franco Volpe (Vida y Libertad).
El punto de partida de esta sesión crucial fue el despacho favorable de la comisión de Gobierno que se realizó esta semana, que previamente había otorgado dictamen al proyecto. Seguidamente, el concejal Fabrizio Fiatti, del interbloque oficialista, había detallado los ajustes incorporados al texto original enviado por el Ejecutivo. Aclarando desde el inicio que la normativa no busca derogar leyes provinciales, sino que tiene como objetivo habilitar la puesta en marcha de las facultades propias una vez consolidada la autonomía.
Entre los cambios más relevantes introducidos durante el debate en comisión, se mencionaron precisiones sobre el equilibrio presupuestario y el alcance de la potestad para fijar valores de acceso a espacios culturales. Asimismo, se ratificó que todo endeudamiento del Departamento Ejecutivo deberá seguir siendo autorizado por el Concejo.
Por otra parte, a propuesta del concejal Manuel Sciutto, se sumó la posibilidad de expropiar terrenos para proyectos de regularización dominial. Además, y a pedido del Sindicato de Trabajadores Municipales, se incorporaron disposiciones específicas sobre empleo público, incluyendo la creación de una paritaria local y una comisión técnica permanente.
Sin embargo, el camino no estuvo exento de observaciones. Por un lado, el concejal Mariano Romero reclamó ampliar los mecanismos de participación ciudadana previos a la elección de convencionales.
Por otro lado, la edila Jesica Pellegrini reiteró las objeciones formuladas por el Colegio de Abogados y docentes de la UNR, quienes cuestionaron aspectos relacionados con las expropiaciones y los regímenes de impugnación administrativa.
En un tono más moderado, la presidenta de la comisión, Julia Eva Irigoitia, si bien coincidió en la necesidad de la autonomía, sostuvo que varios de los temas abordados, dada su complejidad, merecían tratarse en ordenanzas independientes.
Frente a estas críticas, la subsecretaria Legal y Técnica, Juliana Conti, salió al cruce para descartar cualquier irregularidad. En primer lugar, recordó la activa participación de universidades locales en la elaboración de anteproyectos. En segundo lugar, defendió la legalidad de mecanismos como la compactación de vehículos, que rige en la ciudad desde hace más de 25 años. Para finalizar su intervención, destacó la inclusión de la “ficha limpia” como requisito para quienes aspiren a ser convencionales estatuyentes.
De cara a la votación en el recinto, el interbloque oficialista integrado por Fiatti, Nadia Amalevi, Agapito Blanco, Ana Laura Martínez y Federico Lifschitz acompañó la iniciativa. En tanto, Irigoitia y Pellegrini optaron por la abstención. Antes de concluir el debate, Fiatti subrayó: “Las vías recursivas previstas amplían los mecanismos de revisión y van en beneficio de los vecinos”.
AUTONOMÍA MUNICIPAL publicación Diario Algo en Común
Principales ejes temáticos y facultades previstas
Autonomía normativa e institucional: da la posibilidad de dictar la propia Carta Orgánica mediante Convención Estatuyente y la regulación local de sus competencias, sin depender exclusivamente de normativas provinciales.
Ambiente, arbolado y espacio público: Competencia municipal para planificar, controlar y sancionar en materia de arbolado público, sin depender de autorizaciones provinciales. También regulación de aspectos vinculados al ambiente urbano local.
Gestión de terrenos baldíos, salubridad y espacio urbano: Facultad para intervenir terrenos baldíos, realizar saneamiento, desratización, limpieza, con normativas municipales. Derogación / reemplazo de ordenanzas vigentes sobre baldíos, con un régimen actualizado adaptado a la nueva autonomía.
Parque automotor municipal / disposición de vehículos: Nueva regulación para los vehículos enviados al corralón: no solo compactación, sino posibilidad de reutilización o venta por subasta pública. Revisión de plazos de reclamo por propietarios, ajuste normativo, reordenamiento de competencias.
Contrataciones públicas, compras y adquisiciones: Introducción de mecanismos como “Compra Ágil” para adquisiciones de bajo monto o urgentes. Establecimiento de subastas públicas o remates para bienes inmovilizados municipales. Modernización del régimen de compras y contrataciones, con normas adaptadas a la realidad local.
Régimen administrativo y judicial municipal: Creación de un régimen local de recursos administrativos y judiciales (reconsideración, apelación, revisión, aclaratoria,entre otros), con plazos y procedimientos propios. Sistematización normativa de trámites, actos administrativos y procedimientos internos, para mejorar celeridad, eficiencia y seguridad jurídica.
Gobierno digital, datos abiertos y modernización institucional: Normativa municipal para transformación digital, protección de datos personales, interoperabilidad, gobierno basado en datos. Incorporación de tecnologías y prácticas modernas en la administración pública local.
Finanzas municipales, presupuesto y endeudamiento: Facultades para manejar su propio presupuesto, endeudamiento, fuentes de financiamiento local. Regulación del uso de recursos municipales, control del gasto, responsabilidad presupuestaria.
Empleo público municipal y relaciones laborales: Habilitación de paritaria local para trabajadores municipales, con regulación propia en cuanto a salarios, condiciones laborales y representación sindical.
Participación ciudadana, vecinalismo y democracia local: Reconocimiento formal de asociaciones vecinales, con participación en la planificación urbana, servicios, prioridades barriales. Creación de mecanismos institucionales de consulta, deliberación y cogestión con vecinales. Transparencia pública, acceso a la información, y participación ciudadana en decisiones clave.
Proceso constituyente: Convención Estatuyente y Carta Orgánica: Convocatoria de una Convención Estatuyente para redactar la primera Carta Orgánica municipal.
Cambios normativos e institucionales:Transferencia de competencias normativas desde la provincia al municipio: Rosario podrá dictar normas propias en muchas de las áreas que hoy regulan leyes provinciales. Habilitación inmediata de facultades municipales —no se espera a la Carta Orgánica — en áreas como arbolado, baldíos, contrataciones, medio ambiente, entre otras. Modernización institucional: nuevo régimen administrativo, contratación pública más ágil, gobierno digital, administración de datos, procedimientos internos revisados.
Fortalecimiento de la democracia urbana y la participación ciudadana: reconocimiento institucional de vecinales, mecanismos de cogestión, transparencia, participación en decisiones municipales.Regulación local del empleo municipal: autonomía para negociar condiciones laborales, salarios y estructura del personal municipal. Base para una Carta Orgánica propia, que estructure de manera definitiva la organización institucional de Rosario, lo que implica un cambio de largo plazo en la gobernanza local.
Algo en Común El diario de Rosario