Revés histórico para Milei en Diputados: la oposición se unió, impuso su agenda y rechazó cinco DNU clave

En una sesión maratónica, la Cámara baja sancionó aumentos para universidades y el hospital Garrahan, forzó el tratamiento de proyectos sensibles y anuló decretos centrales del plan de ajuste libertario. El oficialismo perdió todas las votaciones y quedó expuesto en su mayor fragilidad política desde el inicio del mandato.

Con 12 votaciones consecutivas perdidas, la sesión especial de la Cámara de Diputados se transformó en el mayor revés parlamentario para el gobierno de Javier Milei desde su asunción. La oposición —en un amplio arco que abarcó desde Unión por la Patria, radicales, la izquierda y bloques provinciales— se unió para imponer una agenda social, institucional y federal que colisiona de lleno con los postulados del oficialismo.

La jornada, que se extendió durante más de 12 horas, fue mucho más que una sesión legislativa: fue una demostración de fuerza política que dejó aislada a La Libertad Avanza, sin capacidad de veto ni de control del quórum. Afuera del Congreso, el clima también fue tenso, con protestas reprimidas por fuerzas federales en el marco del endurecido protocolo antipiquetes.

El bloque oficialista, sin capacidad de contener la agenda

Desde el arranque, quedó claro que el oficialismo llegaba sin los votos necesarios para frenar el avance de la oposición. La sesión comenzó con la presencia de 131 legisladores, mayormente opositores, y se mantuvo firme durante toda la jornada. Cada una de las propuestas de la Casa Rosada fue derrotada con números contundentes.

El diputado Gabriel Bornoroni (LLA) intentó resistir con el argumento del “costo fiscal” de los proyectos, pero fue una estrategia sin eco parlamentario. El oficialismo no logró ni siquiera dilatar los debates, ni romper el quórum.

Dos leyes con fuerte impacto social

En primer lugar, se aprobaron dos leyes que el oficialismo había intentado frenar por todos los medios:

Financiamiento universitario: con 158 votos afirmativos, se dio media sanción a un proyecto que garantiza fondos para universidades públicas y recomposición salarial docente.

Emergencia sanitaria pediátrica: con 159 votos positivos, se aprobó una ley que declara la emergencia del sistema de salud infantil y asegura partidas para el hospital Garrahan y las residencias médicas.

Ambas leyes representan una respuesta directa a la parálisis presupuestaria que impuso el Ejecutivo, y buscan proteger instituciones fundamentales que han sido fuertemente desfinanciadas desde el inicio del ajuste.

Cinco decretos anulados: freno al desguace del Estado

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el rechazo de cinco Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) que avanzaban sobre la estructura del Estado. Diputados le puso un límite concreto al uso discrecional de las facultades delegadas, lo que representa un golpe directo a la estrategia de gobernabilidad por decreto que Milei venía utilizando.

Los decretos rechazados fueron:

  1. DNU 462/25 – Disolución de organismos del Ministerio de Economía.
  2. DNU 461/25 – Reestructuración de la Secretaría de Transporte.
  3. DNU 345/25 – Desmantelamiento de instituciones culturales.
  4. DNU 351/25 – Transformación del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).
  5. DNU 340/25 – Régimen de excepción para la Marina Mercante Nacional.

El más sensible fue laTransformación del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), cuya modificación había generado el repudio unánime de organismos de derechos humanos. El rechazo fue rotundo: 133 votos contra 69.

Emplazamientos forzados: cinco temas más en agenda

Además de las leyes y los decretos, la oposición logró forzar el tratamiento de cinco temas clave en comisión, en fechas ya establecidas:

  • Coparticipación de ATN e impuesto a los combustibles.
  • Emergencia en Ciencia y Tecnología.
  • Proyecto sobre Alzheimer.
  • Comisión investigadora sobre la estafa con la criptomoneda LIBRA.

Esto representa un nuevo condicionamiento institucional al Ejecutivo, que ya no puede ignorar estos temas ni demorar su tratamiento.

Emplazamientos forzados: cinco temas más en agenda

Además de las leyes y los decretos, la oposición logró forzar el tratamiento de cinco temas clave en comisión, en fechas ya establecidas:

Además de las leyes y los decretos, la oposición logró forzar el tratamiento de cinco temas clave en comisión, en fechas ya establecidas:

  • Coparticipación de ATN e impuesto a los combustibles.
  • Emergencia en Ciencia y Tecnología.
  • Proyecto sobre Alzheimer.
  • Comisión investigadora sobre la estafa con la criptomoneda LIBRA.

Esto representa un nuevo condicionamiento institucional al Ejecutivo, que ya no puede ignorar estos temas ni demorar su tratamiento.

Un gobierno que perdió la iniciativa

Desde hace meses, el oficialismo viene perdiendo la centralidad parlamentaria. La aprobación del acuerdo con el FMI fue su último triunfo importante. Desde entonces, la iniciativa política pasó a manos de la oposición, que logró hoy el mayor quiebre institucional de la era Milei.

El fracaso en la defensa de los DNU, sumado a la aprobación de leyes con fuerte costo fiscal, según los propios libertarios, revela un gobierno que choca con los límites del Congreso, y que ya no puede gobernar por decreto sin consecuencias.

A esto se suma un contexto social cada vez más tenso: la brutal represión a las protestas frente al Congreso encendió alarmas en organismos de derechos humanos y en parte del arco político que, aunque no acompañe los proyectos opositores, cuestiona el endurecimiento represivo.

La sesión del miércoles dejó al desnudo la fragilidad parlamentaria del oficialismo y consolidó una nueva mayoría opositora capaz de condicionar y limitar el rumbo del Gobierno. La pregunta ya no es si Milei podrá aprobar sus reformas, sino si podrá sostener su programa frente a un Congreso que le impone reglas.

En definitiva, el Congreso se convirtió en el principal contrapeso político al ajuste, y empieza a marcar un nuevo equilibrio de poder. El Senado será ahora el escenario decisivo, pero la señal ya fue enviada, la lógica de imposición unilateral tiene un límite, y ese límite es la democracia parlamentaria.