Con el Gobierno decidido a avanzar en su proyecto de “modernización laboral”, los legisladores de extracción gremial ya se reagrupan y prometen dar una dura batalla parlamentaria. La CGT anticipa una oposición férrea al paquete laboral que enviará el Ejecutivo.
De cara al llamado a sesiones extraordinarias, el Gobierno nacional acelera los preparativos para que el proyecto de reforma laboral sea uno de los ejes centrales legislativo. La iniciativa, rechazada de antemano por amplios sectores de la oposición, promete convertir el Congreso en el escenario principal de un nuevo enfrentamiento entre la Casa Rosada y el sindicalismo.
En este marco, la CGT realizó un encuentro clave en la sede de Azopardo con los legisladores gremiales que integrarán el flamante bloque Fuerza Patria (ex Unión por la Patria). El objetivo fue delinear una estrategia unificada frente al proyecto oficial.
Como gesto de advertencia, los sindicalistas legisladores dejaron una frase que sintetiza el clima interno “Si no nos llaman, chocarán contra la pared”.
Entre los participantes se destacaron figuras de peso dentro del movimiento obrero: Hugo Moyano (hijo), referente de Camioneros; Vanesa Siley, representante de los judiciales; Sergio Palazzo, líder de La Bancaria; Mario Manrique, de SMATA; y el dirigente de la CTA, Hugo Yasky.
A ellos se suman otros legisladores de origen sindical dentro del peronismo: Carlos Cisneros (Bancarios de Tucumán) y José Gómez (Luz y Fuerza de Santiago del Estero). Mientras tanto, el bloque que preside Germán Martínez define su futuro interno ante posibles fugas de diputados catamarqueños alineados con el gobernador Raúl Jalil. Todo indica que Fuerza Patria se posicionará como la “oposición dura” junto al Frente de Izquierda.
El escenario se complejiza con la figura del diputado chubutense Jorge “Loma” Ávila, referente del Sindicato del Petróleo y Gas Privado. Aunque en el pasado se enfrentó abiertamente al Gobierno, su ubicación en el interbloque Provincias Unidas y la reciente reunión entre el gobernador Ignacio Torres y el ministro del Interior, Diego Santilli, dejan abierta la posibilidad de acuerdos tácticos.
Con estos elementos sobre la mesa, el Congreso se prepara para un debate áspero y cargado de tensiones. El Gobierno buscará mostrar que la “modernización laboral” es clave para la competitividad económica, mientras que los legisladores gremiales, desde distintos bloques, se disponen a frenar cualquier avance que consideren un retroceso en los derechos de los trabajadores.
Algo en Común El diario de Rosario