Pronunciamiento de ATE Rosario: ‘Nuestro río no es la ruta de sus negocios’

Ante el fin de la concesión del dragado del Río Paraná, ATE Rosario hace un pronunciamiento público, exigiendo la derogación del Decreto 949/20 y el cese del dragado, alentando una industria nacional de barcazas y volviendo a manos del Estado el control de las vías navegables.

En tiempos de extractivismo salvaje nuestros recursos son entregados a costas de miseria, pobreza y hambre. Esto se logró mediante una planificación a escala continental, con golpes de estado, privatizaciones y pauperización y descentralización de organismos de control estatal. Así este modelo se instaló para responder a las necesidades de los imperios a nivel mundial.

A nivel nacional, eso redundó en una mayor concentración y extranjerización de las riquezas, es decir, que cada vez menos personas o grupos económicos tienen más dinero y cada vez más son extranjeros. Así, el valor agregado termina siendo un factor dado en otro lugar del mundo.

Hay logísticas y logísticas. En nuestro país, ésta cadena Fue destruida a partir de los años ´90 sin la Empresa de Línea Marítima Argentina (ELMA), sin ferrocarriles, sin Junta Nacional de Granos. Quitándole cada vez más poder a áreas nodales como Vías Navegables, SENASA o Sanidad de Frontera. Se trata de una estructura logística de las multinacionales, otorgada a través de un pacto colonial implícito, donde éstas ejercen ‘autocontrol’ sobre negocios estratégicos para nuestra economía.

https://youtu.be/pBzDqk79xd8https://youtu.be/pBzDqk79xd8

Cuando se habla de la ‘Hidrovía’, se habla de nuestra agua madre que da vida, que nutre, que equilibra. Para los litoraleños el río Paraná no es una ruta de agua, no es un paisaje muerto. Es la cuenca de agua dulce más importante del país en un mundo donde ese elemento natural ya cotiza en Wall Street. Es fuente de alimento y también regulación climática.

Pero desde los gobiernos se la percibe naturalmente como un paisaje extranjerizado, una ruta de agua que encubre muchos negocios legales e ilegales. Precarización y muertes laborales, fuga de granos, negocios inmobiliarios, narcotráfico, son parte del panorama que tiene implicancias sociales profundas. Pero esto solamente sucede si el Estado no cumple sus funciones velando por los intereses nacionales, quedando así todo en negocios para unos pocos privatistas vernáculos a favor de intereses foráneos.

Como en el resto del mundo, nuestros ríos son nacionales, no concesiones privadas ni internacionales. Por eso es importante que las embarcaciones que por él circulen tengan bandera nacional. Lo mismo con los puertos y terminales portuarias, que se robaron nuestras costas. Por eso decimos: es fundamental la nacionalización y control de las mismas-.

Es urgente repotenciar los controles fitosanitarios de SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) en buques graneleros, y controles fiscales que no permitan la fuga de soja y evasión de impuestos. Eso redundaría en mayor recaudación y seguridad sanitaria. La misma repotenciación debe llevarse a nuestro organismo nacional de vías navegables controlando la draga, balizamiento e informes ambientales, que hoy están en manos de la Bolsa de Comercio –la oveja custodiada por el lobo-.

Se habla con mucha liviandad de profundizar más el canal del río. Pero debe hacerse pública la información de que un dragado a 42 pies llevaría a desbarrancamiento, inundaciones, destrucción de nuestros humedales, disminución de especies de agua dulce y su ecosistema perjudicando la estabilidad ecológica –ya masacrada con las inmensas e impunes quemas-, y la vida laboral de miles de familias que viven de la pesca artesanal y de sus barrios a las costas del Paraná.

En esto hay que ser bestialmente claros: el agua potable que se saca del Paraná provee sólo en nuestra zona a más de un millón y medio de personas. Ya la última sequía puso en riesgo la provisión, particularmente por la concentración de materiales nocivos para la salud que se reconcentran en menor cantidad de agua.

Por eso desde ATE Rosario decimos: la logística más conveniente es la navegación de nuestros ríos internos por barcaza. El tren también abarata costos y genera puestos de trabajo a gran escala. Tenemos la oportunidad histórica y soberana de crear nuevamente una marina mercante nacional.

La discusión principal hoy es el flete, sus costos y cadenas vinculantes. Hay que pensar en un  transporte por agua con reserva de cargas como tienen los demás países de bandera nacional, generando miles de puestos laborales en la industria naval y reactivando los astilleros nacionales. La creación de un ministerio de asuntos marítimos le daría legitimidad real a esta problemática.

En un escenario definitorio para los próximos años y el futuro, hay que tener conciencia soberana: saber quién se beneficia y quién se perjudica con cada elección gubernamental. No debemos desviar la mirada ante lo que queremos y merecemos como pueblo, como sociedad. Hay que defendernos para contrarrestar los avances de los sectores del saque y destrucción de nuestros bienes comunes (ríos, tierra,  montañas, humedales, etcétera).

Por eso, desde ATE Rosario con sentido patriótico exhortamos al Presidente y todas las personas con responsabilidad de gobierno a retomar seriamente los debates sobre cómo proceder sobre el destino del Paraná, que será determinante geopolíticamente para los próximos 20 años. No avalaremos ser el daño colateral de ningún negocio. Para una patria libre, justa y soberana, hay que generar las condiciones desde todos los ámbitos para potenciar el trabajo y el resguardo de una población que muere de hambre en el país del pan.