El tribunal condenó este lunes a Cristian López y Emanuel Villanueva por los homicidios del arquitecto Joaquín Pérez, ocurrido en 2021, y del comisionista Ariel Simoncini, asesinado en enero de 2023. La sentencia también alcanzó otros delitos vinculados con robos mediante engaños y armas de fuego. En la sala hubo aplausos y alivio entre los familiares, aunque persiste el reclamo por identificar a los prófugos y a quienes aún no fueron individualizados.
El Centro de Justicia Penal de Rosario fue escenario este lunes al mediodía del cierre de uno de los juicios que tuvo como eje dos homicidios cometidos en distintos momentos, pero vinculados, según la acusación, por una modalidad delictiva similar. En la sala 7, el tribunal integrado por los jueces de Primera Instancia Leonora Verón, Rafael Coria y Paola Aguirre dio a conocer el veredicto y condenó a prisión perpetua a Cristian López y Emanuel Villanueva.
La lectura del fallo, que comenzó poco antes de las 14, provocó aplausos dentro de la sala y una reacción de satisfacción entre los familiares de las víctimas. Sin embargo, el alivio por la condena estuvo acompañado por un reclamo que se mantuvo presente durante todo el proceso: la necesidad de identificar a los demás integrantes de las estructuras delictivas señaladas durante la investigación.
La fiscal Carla Ranciari había solicitado para ambos imputados la pena máxima, al atribuirles distintos hechos de homicidio calificado criminis causa, además de robos agravados por el uso de armas de fuego y, en determinados episodios, por haber sido cometidos en poblado y en banda.
De este modo, después de aproximadamente dos semanas de audiencias, testimonios y exposición de pruebas, el tribunal dio por concluido el debate con una condena que reunió en una misma sentencia los casos de Joaquín Pérez y Ariel Simoncini, además de otros delitos conexos.
En el caso de Emanuel Villanueva, de 36 años, el tribunal impuso prisión perpetua por los delitos de homicidio calificado criminis causa y robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo y por haber sido cometido en poblado y en banda, en calidad de coautor. Asimismo, fue condenado como coautor de un robo calificado por el uso de un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada.
Por su parte, Cristian López, de 27 años, recibió la misma pena por su participación como coautor en los hechos de homicidio criminis causa agravado por el uso de arma de fuego, robo calificado por el uso de arma de fuego con aptitud para el disparo y otro homicidio criminis causa junto con un robo doblemente agravado.
La sentencia llegó luego de que la fiscalía expusiera ante el tribunal la reconstrucción de los hechos y el rol que, según la acusación, tuvo cada uno de los condenados.
El crimen de Joaquín Pérez
Uno de los principales capítulos del juicio estuvo relacionado con el homicidio del arquitecto Joaquín Pérez, ocurrido el 19 de octubre de 2021, alrededor de las 23.15, en el barrio Alberdi de Rosario.
De acuerdo con la acusación de la fiscal Ranciari, Cristian López conducía una motocicleta junto con una persona que todavía no fue identificada. Ambos habrían recorrido distintas calles en procura de sustraer un automóvil hasta llegar a Muñiz al 1200, donde encontraron a Pérez cuando descendía de su Renault Clio para ingresar a su domicilio.
Según la reconstrucción presentada durante el juicio, mientras Pérez abría el portón de su garaje, el acompañante de la motocicleta lo habría apuntado con un arma e ingresado al automóvil para apoderarse del vehículo.
La situación, siempre de acuerdo con la acusación fiscal, derivó en un intento de resistencia por parte de Pérez. En ese momento, la persona que se encontraba al volante habría efectuado varios disparos con un arma calibre .40, dos de los cuales impactaron contra el arquitecto y le provocaron heridas de gravedad que finalmente ocasionaron su muerte.
Luego, los atacantes se habrían separado: el hombre que aún no fue identificado escapó en el Renault Clio de Pérez, mientras López habría continuado la fuga en la motocicleta.
La fiscalía sostuvo que posteriormente el automóvil fue abandonado en la zona de Flynn y Olivé, donde además habría quedado en su interior el arma utilizada en el ataque.
Precisamente, uno de los puntos destacados durante el juicio fue el aporte de testimonios de identidad reservada. La querella que representó a la familia de Pérez, encabezada por el abogado Carlos Varela, puso especial énfasis en el valor de esas declaraciones para reactivar una investigación que había permanecido durante un período prolongado sin avances sustanciales.
Según se planteó durante el debate, el primer testimonio anónimo permitió orientar nuevamente la investigación y posteriormente otras cuatro personas habrían identificado a López como el conductor de la motocicleta utilizada durante el asalto.
Sin embargo, la condena no cerró todas las preguntas para la familia del arquitecto. Por el contrario, el reclamo por identificar al acompañante que efectuó los disparos continúa vigente.
El homicidio de Ariel Simoncini
El segundo homicidio juzgado fue el de Ariel del Luján Simoncini, ocurrido el 7 de enero de 2023, alrededor de las 16, en inmediaciones de Matheu y Zelaya, en Rosario.
Según la acusación fiscal, Simoncini había viajado desde Roldán luego de ser convocado para concretar una supuesta compra de una motocicleta que había sido ofrecida a través de Marketplace.
La operación, de acuerdo con la investigación, habría sido utilizada como una maniobra de engaño para llevar a la víctima hasta un lugar determinado y concretar un robo. Simoncini llevaba aproximadamente 950.000 pesos y 3.000 dólares para realizar la transacción.
La fiscalía atribuyó a Villanueva un papel de organización y sostuvo que López participó junto con otras personas en el operativo. De acuerdo con la acusación, cuatro personas llegaron al lugar a bordo de dos motocicletas, con dos ocupantes en cada vehículo.
Una vez allí, habrían abordado a Simoncini para apoderarse del dinero mediante el uso de armas de fuego.
Sin embargo, el episodio terminó de manera fatal. Según la reconstrucción presentada por la fiscalía, los atacantes efectuaron dos disparos contra la víctima. Uno impactó en la región baja del hueso frontal y el otro en la zona lateral del hemitórax izquierdo, a la altura del décimo espacio intercostal.
Las heridas provocaron la muerte de Simoncini en el lugar, mientras los autores escaparon con el dinero.
Para la fiscalía, cada uno de los integrantes habría cumplido un rol determinado dentro del plan, desde el contacto previo con la víctima hasta la concreción del robo y la posterior fuga.
Villanueva ya se encontraba privado de su libertad y, además, cumple una condena de 24 años por otro homicidio, según la información incorporada al proceso.
Un tercer hecho y una modalidad similar
Además de los dos homicidios, el tribunal analizó un tercer episodio ocurrido el 26 de enero de 2023, también relacionado, según la acusación, con una maniobra de engaño a través de redes sociales.
En este caso, la fiscalía atribuyó a Emanuel Villanueva y a su pareja, Melani A., —esta última ya condenada— haber planificado junto con otras dos personas una sustracción mediante el uso de armas de fuego.
La víctima habría sido contactada días antes a través de Facebook, mediante un usuario falso que ofrecía dólares para la venta. Posteriormente, siempre según la acusación, el contacto fue derivado hacia Villanueva, quien se encontraba privado de su libertad y habría coordinado el encuentro mediante WhatsApp.
El punto de encuentro fue establecido en Colombres al 1100, donde la víctima llegó alrededor de las 15.
Según la investigación, allí fue abordada por dos hombres armados, quienes le sustrajeron un teléfono celular iPhone XS y un bolso que contenía aproximadamente 637.000 pesos en efectivo.
Tras concretar el robo, los atacantes escaparon en una motocicleta por Colombres en dirección a Mendoza.
Por este hecho, Romina A. fue condenada el 18 de mayo de 2026 a tres años y tres meses de prisión efectiva por robo calificado por haber sido cometido con un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada.
El veredicto conocido este lunes puso punto final al juicio por los homicidios de Joaquín Pérez y Ariel Simoncini, pero no necesariamente a todas las investigaciones derivadas de esos hechos.
Durante el debate, la fiscalía buscó demostrar que los acusados tuvieron participación en una serie de episodios en los que, según la acusación, el engaño, la utilización de armas de fuego y los robos formaban parte de una misma lógica delictiva.
La querella, por su parte, destacó especialmente la importancia de los testimonios que permitieron avanzar en la identificación de los responsables y reconstruir el homicidio de Pérez.
Finalmente, cuando los jueces Leonora Verón, Rafael Coria y Paola Aguirre terminaron de leer la sentencia, los aplausos marcaron el cierre de una jornada cargada de tensión.
Para las familias, la prisión perpetua de López y Villanueva representa una respuesta judicial frente a dos homicidios que quedaron grabados en la agenda criminal de Rosario. Pero el reclamo permanece: aún resta determinar quiénes fueron todos los participantes y, especialmente en el caso de Pérez, identificar al hombre que habría efectuado los disparos mortales.
El fallo de este lunes cerró una etapa judicial, aunque dejó abierta otra pregunta que las familias todavía esperan responder: quiénes fueron todos los responsables que participaron de los crímenes y dónde se encuentran quienes aún permanecen prófugos o sin identificar
Algo en Común El diario de Rosario