paro de judiciales

Paro histórico de judiciales nacionales paralizó durante 36 horas los tribunales federales en Rosario

La UEJN llevó adelante una contundente medida de fuerza con movilizaciones y alto acatamiento. Reclamaron nombramientos, mayor presupuesto, recomposición salarial y defensa del sistema jubilatorio.

Con un fuerte impacto en Rosario, los trabajadores judiciales nacionales, nucleados en la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), llevaron adelante un paro de 36 horas que paralizó el funcionamiento de los Tribunales Federales y visibilizó un profundo malestar en el sector.

La medida de fuerza se inició el jueves a las 10 horas, con movilizaciones y alto nivel de adhesión, y se extendió durante toda la jornada del viernes 12 de diciembre, cuando el cese de actividades continuó por 24 horas más. De este modo, los judiciales sostuvieron una protesta prolongada y combativa frente a la falta de respuestas del Gobierno nacional.

Según explicó Lisandro Casale, secretario regional de la UEJN, el paro impactó de manera directa en los Tribunales Federales de Rosario, tanto en la sede de Oroño al 900 como en la de Entre Ríos al 400, donde la actividad quedó prácticamente paralizada.

Entre los principales reclamos, el gremio exigió el nombramiento de jueces, fiscales y defensores, así como la ampliación de las partidas presupuestarias para cubrir las numerosas vacantes existentes. “Requerimos que se amplíen las partidas para aumentar la dotación de personal y cubrir los cargos que hoy están vacíos”, señaló Casale.

En ese sentido, el dirigente advirtió que se trata de un problema estructural que se arrastra desde hace años. “Los cargos quedaron vacantes por las jubilaciones de magistrados y funcionarios. Esto hace cada vez más difícil sostener el servicio de justicia, y aún más con la implementación del sistema acusatorio”, remarcó.

Asimismo, durante la jornada del viernes el eje del reclamo se concentró con mayor fuerza en la recomposición salarial y en la defensa del sistema jubilatorio. Casale fue contundente al señalar que “hace casi dos años se viene produciendo una reducción sistemática del salario, que hoy alcanza cerca del 30 por ciento”, y denunció la falta total de respuestas del Poder Ejecutivo para reasignar partidas y revertir la pérdida del poder adquisitivo.

De esta manera, y ante un escenario de ajuste sostenido, la UEJN dejó en claro que el conflicto sigue abierto y que los judiciales nacionales no están dispuestos a resignar derechos, salarios ni condiciones laborales, profundizando un plan de lucha que ya tuvo un impacto contundente en Rosario y en todo el país.