Multinacionales aceiteras no van a la paritaria y el gremio activa el conflicto

La mayoría de las grandes compañías del sector no asistió a la audiencia paritaria convocada por la Secretaría de Trabajo. Solo Buyatti se presentó. ASIABRA acusa una maniobra empresarial para bloquear la negociación colectiva, inicia denuncias legales y advierte que está lista para escalar el plan de lucha.

El conflicto en la industria aceitera volvió a encenderse con fuerza luego de que las principales empresas del sector dejaran vacía la audiencia de negociación colectiva convocada por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. El encuentro, realizado el jueves 20 de noviembre de manera virtual, tenía como objetivo abrir la mesa salarial con la Asociación de Supervisores y Técnicos de la Industria Aceitera y de Biodiésel de la República Argentina (ASIABRA).

Sin embargo, la silla de casi todas las multinacionales quedó vacía. Según informó el gremio, solo Buyatti SAICA se conectó a la audiencia y manifestó su disposición a “construir diálogo y consenso”. En cambio, pesos pesados como Aceitera General Deheza (AGD), Viterra Argentina, Molinos Río de la Plata, Louis Dreyfus Company Argentina, Cargill y la propia CIARA optaron por ausentarse sin explicación alguna.

Desde el sindicato no dudaron en calificar ese desplante como “un acto de ilegalidad y una práctica desleal”, recordando que durante años esas mismas empresas objetaron la falta de personería gremial de ASIABRA para sentarse a negociar. “Ahora que la tenemos, la estrategia que utilizan es directamente no presentarse”.

La conducción gremial fue categórica: interpreta la ausencia como una maniobra deliberada para bloquear la apertura formal de la negociación salarial y de un futuro convenio colectivo. Aseguran que la resistencia empresarial no responde a cuestiones normativas, sino a la negativa de reconocer la representación de los analistas, supervisores y jefes del sector.

Por eso, ASIABRA anunció que iniciará acciones legales para que la Justicia laboral acredite las conductas desleales y aplique sanciones por la incomparecencia. Además, el gremio anticipó que promoverá reclamos individuales por empresa, vinculados a los atrasos y achatamientos salariales que afectan hace años a los trabajadores fuera de convenio.

El conflicto también cruzará fronteras: la organización sindical informó que elevará el caso a organismos internacionales del trabajo, denunciando lo que consideran un “incumplimiento grave del marco legal argentino” por parte de corporaciones multinacionales.

Pero el corazón del conflicto continúa siendo el salario. ASIABRA sostiene que los supervisores y técnicos arrastran un atraso estructural que, en muchos casos, los dejó emparejados o por debajo de trabajadores convencionados, situación que atribuyen a políticas empresariales de solapamiento salarial.

Frente a este escenario, el gremio llamó a su base a mantenerse “en estado de alerta” y no descartó medidas de fuerza si el sector industrial persiste en su postura. “Vamos a accionar con todas las herramientas disponibles. Este comportamiento corporativo deja claro que el diálogo no es una prioridad para ellos”, advirtieron.

Mientras tanto, la definición del conflicto se encamina hacia los tribunales laborales, donde se evaluarán las denuncias por prácticas desleales. En paralelo, el sindicato insiste en que la inasistencia empresaria no solo vulnera la ley, sino que profundiza un deterioro institucional en una actividad clave para la economía nacional.