Multan a un vecino por maltrato animal

El Tribunal de Faltas aplicó una pena inédita al responsable de un perro hallado en estado crítico. El caso fue abordado por la Secretaría de Control y derivó en una multa económica que podría pagarse con alimentos para animales del Imusa.

En un fallo considerado inédito en la ciudad, la Municipalidad de Rosario, a través del Tribunal de Faltas, sancionó con una multa de 445.900 pesos al responsable de un caso grave de maltrato animal, tras el rescate de un perro en condiciones deplorables en una vivienda de zona oeste.

La sanción, que fue encuadrada en el Título IX del Código de Convivencia Ciudadana, referido a Faltas en Materia de Protección de Animales, se dictó luego de una serie de actuaciones encabezadas por la Secretaría de Control y Convivencia, que visitó la vivienda en tres oportunidades. Fue recién en la tercera inspección cuando se logró rescatar al animal, tras constatarse que el estado del perro, lejos de mejorar, había empeorado.

El proceso se inició a partir de una denuncia vecinal recibida en enero pasado. Durante la primera inspección, los agentes hallaron a un perro mestizo de gran porte visiblemente deteriorado: sin resguardo climático, sin comida ni agua, con mucosidad en los ojos y plagado de garrapatas. Una joven explicó que el perro pertenecía a su padre, quien se había mudado, y lo había dejado a su cuidado de forma temporal. Pese a la intimación formal, no se registraron mejoras.

En la segunda visita, acompañados por un médico veterinario, los agentes comprobaron que el perro presentaba bajo peso, mucosas pálidas y persistía la situación de abandono. Finalmente, en la tercera intervención, el propio responsable fue quien atendió a los inspectores y exhibió análisis que confirmaban que el animal padecía Heptozoon Canis, una enfermedad transmitida por garrapatas, además de anemia, y alteraciones hepáticas y renales. En ese momento, accedió a entregar al animal de forma voluntaria, y fue trasladado al Imusa, donde se le brindó atención veterinaria inmediata.

La gravedad del caso motivó la intervención de la Procuración General de la Fiscalía de Faltas, que solicitó la designación urgente de un juez y promovió la aplicación de sanciones en virtud de la normativa vigente. En su dictamen, el Área de Protección Animal de la Municipalidad argumentó que se habían incumplido reiteradas intimaciones y que existía un desinterés manifiesto por parte del responsable.

En este contexto, el Tribunal de Faltas resolvió la imposición de una multa de 445.900 pesos, establecida en unidades fijas, y se propuso que el pago se realice en alimento para perros y gatos alojados en el Imusa, en lugar de dinero en efectivo. Esta modalidad, que marca un precedente innovador, apunta a transformar una sanción económica en reparación concreta en beneficio de otros animales.

“El respeto y cuidado por los animales debe ser parte de la convivencia urbana. En este caso, se avanzó con firmeza en defensa de un ser sintiente, y buscamos que esa sanción tenga un impacto directo en el bienestar de otros que hoy están en resguardo”, expresó Carolina Labayru, secretaria de Cercanía.

Por su parte, el secretario de Control, Diego Herrera, subrayó que este tipo de situaciones no pueden ser ignoradas: “Son hechos concretos que ya están contemplados en nuestro Código de Convivencia. Vamos a seguir actuando con firmeza cada vez que se vulneren los derechos de los animales”.

Actualmente, el perro bautizado Teo, se encuentra en franca recuperación y bajo seguimiento clínico. Desde el Imusa informaron que está respondiendo favorablemente a los tratamientos, y se encuentra en proceso de búsqueda de un hogar de tránsito o adopción definitiva. Mientras tanto, la Municipalidad reitera el llamado a la comunidad a denunciar cualquier situación de maltrato o abandono, y a ser parte de una cultura de cuidado y respeto hacia los animales.