Milei arremete contra el paro de la CGT con durísimos calificativos de «Sindigarcas y zurdos»

El presidente repudió la medida de fuerza a través de redes sociales, acusando a los gremialistas de privilegios y complicidad con el «kirchnerismo».

En medio del paro general convocado por la CGT este jueves, el presidente Javier Milei lanzó una serie de durísimos ataques contra los gremialistas a través de sus redes sociales, calificándolos de «sindigarcas», «zurdos» y «sindicalistas KKs», en alusión al kirchnerismo.

El mandatario reprodujo mensajes de usuarios y legisladores oficialistas que cuestionaban la medida de fuerza, acusando a los dirigentes sindicales de «privilegios» y de perjudicar a los trabajadores.

«Los que viajan en Audi y avión privado, mientras una jubilada espera el colectivo bajo la lluvia»

Uno de los mensajes que Milei retuiteó fue el de la usuaria @ElianaCere, quien escribió:

«Los sindigarcas que van en Audi y avión privado decidieron que una jubilada hoy tenga que esperar bajo la lluvia colectivos abarrotados para poder ir al médico».

En la misma línea, otra publicación compartida por el presidente fue la de @PiccininiAna, que afirmó:

«Y los argentinos de bien que podamos llegar a nuestros lugares de trabajo, no vamos a parar. El trabajo dignifica, zurdos, sindicalistas KKs paupérrimas!!!».

El diputado Bertie Benegas Lynch (La Libertad Avanza) también fue replicado por Milei con un mensaje que exigía «terminar con el monopolio sindical»:

«Un sindicato debe ofrecer servicios en competencia. El laburante elige quién lo representa. Hay que terminar con estos monopolistas repugnantes que usan a los trabajadores de esclavos para pagar sus Audis y comer caviar hace más de 80 años».

Por su parte, Damián Arabia (PRO, aliado de Milei) apuntó contra los gremios:

«Buen jueves para todos menos para los que organizan el tercer paro en un año, pero que cuando se choreaban un PBI y arruinaban el país estaban calladitos, estafando a sus afiliados».

El paro de la CGT se da en un escenario de fuerte tensión entre el Gobierno y los sindicatos, en rechazo a las políticas de ajuste y a un posible proyecto de reforma laboral que buscaría modificar la ley de negociaciones colectivas.

Milei, por su parte, mantiene su discurso de «batalla contra la casta», incluyendo a los dirigentes gremiales entre sus blancos preferidos. La pulseada parece lejos de terminar, con un enfrentamiento que se traslada de las calles a las redes sociales.