En un mensaje grabado desde la Casa Rosada, el Presidente presentó un proyecto para modificar la Carta Orgánica del BCRA y calificó la emisión monetaria como «una estafa». También anticipó un «grillete fiscal», reformas al mercado de capitales y cambios para blindar la independencia de la autoridad monetaria.
El presidente Javier Milei presentó este jueves el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las iniciativas económicas más relevantes de su gestión, con la que busca impedir que la entidad vuelva a financiar al Estado mediante emisión monetaria.
En un mensaje grabado en la Casa Rosada y acompañado por integrantes de su gabinete económico y político, el mandatario afirmó que la iniciativa pretende terminar con «91 años de saqueo» y calificó a la emisión de dinero como «la estafa de falsificar dinero», al sostener que fue el principal motor de la inflación en el país.
«El Banco Central ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política», sostuvo Milei, quien aseguró que desde la creación de la entidad, en 1935, la Argentina acumuló una inflación superior a los 12 trillones por ciento, mientras que desde el abandono de la convertibilidad el incremento de precios supera el 168.000%.
El proyecto enviado al Congreso establece una profunda modificación del funcionamiento del Banco Central y se apoya en cinco pilares fundamentales.
El primero redefine la misión de la entidad, que volverá a tener como objetivo exclusivo preservar el valor de la moneda, eliminando los múltiples objetivos incorporados en reformas anteriores.
En segundo término, la iniciativa prohíbe de manera expresa el financiamiento del Estado mediante emisión monetaria. La restricción alcanzará al Tesoro nacional, las provincias, los municipios y la compra de títulos públicos en el mercado primario.
Además, el Gobierno propone fortalecer la independencia del Banco Central endureciendo el mecanismo para remover a su presidente y al directorio. Para concretar una destitución será necesario el respaldo de los dos tercios tanto del Senado como de la Cámara de Diputados.
El proyecto también limita la distribución de utilidades derivadas de la política monetaria y elimina mecanismos incorporados en la reforma de 2012, entre ellos las letras intransferibles, utilizadas durante años para financiar al Tesoro.
Durante su discurso, Milei aclaró que la reforma del Banco Central forma parte de un paquete más amplio de transformaciones económicas.
Entre ellas anunció el denominado «grillete fiscal», una regla permanente que impediría aprobar o sostener presupuestos deficitarios. Si el Congreso no corrigiera un desequilibrio fiscal en un plazo determinado, se activaría automáticamente un mecanismo similar al shutdown estadounidense.
Según explicó, durante ese período quedarían paralizados los gastos no esenciales del Estado, se congelarían nuevas contrataciones y transferencias discrecionales, mientras que el Presidente, el Vicepresidente, legisladores, ministros y altos funcionarios dejarían de percibir sus salarios hasta recuperar el equilibrio de las cuentas públicas.
El mandatario aclaró que esa medida no alcanzará a las prestaciones sociales ni a los servicios esenciales, como jubilaciones, salud, seguridad, defensa y asistencia social.
Milei también anunció el envío de proyectos destinados a liberalizar el mercado de capitales y reformar el mercado de seguros, con el objetivo de incentivar que los ahorros de los argentinos vuelvan al sistema financiero y puedan canalizarse hacia inversiones productivas.
Según explicó, las distintas reformas forman parte de un mismo programa económico destinado a consolidar el déficit cero, eliminar definitivamente la emisión monetaria como mecanismo de financiamiento del Estado y ampliar el acceso al crédito.
El Presidente definió el paquete legislativo como «el conjunto de reformas más importantes de los últimos 91 años» y expresó su confianza en que el Congreso acompañe las iniciativas.
El anuncio se produjo en un contexto de fuerte expectativa económica y coincidió con la visita al país de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en momentos en que el Gobierno busca consolidar su programa de estabilización y avanzar con nuevas reformas estructurales.
Algo en Común El diario de Rosario