Déficit millonario, salarios pulverizados y aportes patronales insuficientes profundizan la crisis de la OSUNR. Desde COAD advierten que no aceptarán que el ajuste vuelva a recaer sobre los docentes y reclaman una intervención urgente de la Universidad.
La crisis de la Obra Social de la Universidad Nacional de Rosario (OSUNR) se profundiza mes a mes y pone en riesgo un derecho elemental de los trabajadores: el acceso a la salud. En ese escenario crítico, el conflicto con el Grupo Oroño aparece como uno de los focos más visibles de una problemática estructural que excede largamente la negociación con un prestador.
En primer lugar, y tal como se informó oportunamente, el Grupo Oroño exigió un incremento cercano al 80% en el valor de sus prestaciones, en un contexto de asfixia financiera de la obra social. Frente a esa pretensión, la OSUNR propuso un aumento equivalente al acordado con el resto de las entidades prestadoras de salud. Sin embargo, la propuesta fue rechazada, por lo que los diálogos continúan sin una resolución a la vista.
Mientras tanto, y como consecuencia directa de este escenario, desde el gremio se advierte que el Grupo Oroño podría incrementar los plus médicos que se cobran a los afiliados de la OSUNR. Por ese motivo, se recomienda a los compañeros y compañeras informarse previamente sobre los costos antes de acceder a cualquier prestación, para evitar sorpresas que impacten de lleno en economías ya castigadas.
En contraste, se recuerda que el Hospital Español y el Sanatorio Aliare mantienen el cobro de plus únicamente en consultas médicas, con un tope de 5 mil pesos, y que no se aplican cargos adicionales en internaciones, estudios ni análisis, lo que marca una diferencia sustancial en el acceso efectivo a la atención.
Ahora bien, el conflicto con los prestadores no puede analizarse de manera aislada. La crisis de la OSUNR tiene raíces profundas. Así lo explicó el secretario general de COAD, Federico Gayoso, en una entrevista realizada el domingo 21 de diciembre en La Materia Impertinente, el programa radial del sindicato.
Allí se abordaron las causas del desfinanciamiento, su impacto directo en la salud de los trabajadores y las resoluciones surgidas de la asamblea docente realizada el martes 16 de diciembre en la sede gremial.
Según lo informado por el contador de la obra social en el Consejo Directivo, el déficit mensual asciende a 400 millones de pesos desde septiembre, una cifra alarmante que obligó a congelar los honorarios que la OSUNR paga a sus prestadores. En ese marco, el Grupo Oroño presiona con la amenaza de retirarse del sistema si no se aplican aumentos significativos.
Desde COAD son claros: las causas de la crisis tienen responsables concretos. En primer lugar, la brutal caída del salario docente, que reduce de manera directa los aportes a la obra social, principal fuente de financiamiento. A ello se suma el aumento sostenido de insumos y medicamentos, muy por encima de los magros incrementos salariales.
Sin embargo, existe un tercer factor que agrava la situación y que el sindicato denuncia con firmeza: el aporte desigual del empleador. Mientras los docentes aportan por ley un mínimo equivalente al 3% del sueldo bruto de un cargo con dedicación exclusiva y siete años de antigüedad, sin importar su dedicación real, la UNR aporta apenas el 6,5% del sueldo bruto según la dedicación efectiva.
En una universidad donde predominan los cargos simples, esta ecuación implica que los trabajadores terminan aportando más que el propio empleador, generando un drenaje de fondos que deberían fortalecer a la OSUNR.
Frente a este panorama, COAD impulsa dos propuestas centrales y urgentes: por un lado, aumentar los aportes patronales de la UNR, equiparándolos al esfuerzo real que realizan docentes y no docentes; por otro, poner en marcha un plan de potenciación de cargos, que revierta la precarización y aumente la cantidad de dedicaciones semiexclusivas y exclusivas.
En el Consejo Directivo de la OSUNR también se pusieron sobre la mesa otras alternativas, como la desvinculación del Grupo Oroño, la liberación de los plus médicos, el incremento del Fondo Solidario y mayores aportes para jubilados y adherentes.
Las soluciones de fondo, por ahora, no aparecen en el horizonte inmediato. Sin embargo, desde COAD insisten en que hay un camino posible, defender la salud como un derecho, exigir mayor compromiso de la Universidad y rechazar de plano cualquier salida que implique seguir ajustando sobre los bolsillos y los cuerpos de los trabajadores. Porque la salud no es un negocio, es una conquista que se defiende con organización y lucha colectiva.
Algo en Común El diario de Rosario