La pobreza bajó al 38,1% pero sigue golpeando fuerte: más de 17 millones de argentinos en situación crítica

El INDEC reportó una mejora respecto al primer semestre, cuando superó el 50%. Sin embargo, la indigencia aún afecta al 8,2% de la población. ¿Qué pasó en el Gran Rosario?

El índice de pobreza en Argentina se ubicó en el 38,1% en el segundo semestre de 2024, según los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La cifra marca una baja significativa respecto al primer semestre del año, cuando había escalado hasta el 52,9%, pero aún refleja una realidad dramática: casi 18 millones de personas no cubren sus necesidades básicas.

Los números que duelen

  • Pobreza: 38,1% de las personas (28,6% de los hogares).
  • Indigencia: 8,2% de la población (6,4% de los hogares).
  • En el Gran Rosario, la pobreza bajó al 32,4% y la indigencia al 8,5%, pero aún hay 439.203 personas pobres, de las cuales 114.846 son indigentes.

¿Por qué bajó la pobreza?

El informe del INDEC destaca que los ingresos familiares aumentaron un 64,5% en promedio, lo que permitió mejorar el poder adquisitivo de los hogares. Aunque las canastas básicas subieron un 22,2% (alimentaria) y un 26,7% (total), los salarios crecieron a un ritmo mayor, reduciendo así la brecha entre ingresos y costos de vida. Además, la mayor estabilidad cambiaria tras la devaluación de diciembre de 2023 contribuyó a frenar la inflación, aunque muchos expertos cuestionan la metodología de medición utilizada.

Uno de los datos más alarmantes es que el 51,9% de los niños de 0 a 14 años vive en hogares pobres. La situación es aún más crítica en el NOA y el NEA, las regiones más castigadas, donde los índices superan el 42%. Esta realidad refleja la persistencia de desigualdades estructurales que afectan especialmente a los más vulnerables.

Milei celebró la baja de la pobreza «Tomen nota, mandriles»

Algunos economistas advierten que la reducción de la pobreza podría estar influenciada por factores metodológicos. Señalan, por ejemplo, la falta de actualización de las canastas del INDEC, lo que subestimaría la inflación real. También mencionan el efecto rebote tras el pico del primer semestre, cuando la devaluación y la sequía agropecuaria hundieron los ingresos. Mientras el Gobierno celebra el descenso, millones de argentinos siguen esperando una mejora tangible. La pregunta que queda en el aire es: ¿se sostendrá esta tendencia o será solo un respiro en medio de la crisis?

En este contexto, el primer semestre de 2024, la pobreza había alcanzado el 52,9%, su nivel más alto en décadas. El Gran Buenos Aires sigue siendo la zona más afectada, aunque el INDEC no detalló cifras específicas en este informe. Organismos sociales estiman que, si se midiera con canastas actualizadas, la pobreza real superaría el 40%, lo que pone en duda la magnitud real de la mejora reportada.