La Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario cuestionó la activación de embargos sobre las cuentas de pequeñas y medianas empresas y denunció un trato desigual frente a grandes incrementos patrimoniales. Aseguró que la medida pone en riesgo la continuidad de muchas firmas.
La Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario (FECOI) difundió un duro comunicado contra la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) tras la puesta en marcha de embargos sobre las cuentas bancarias de pequeñas y medianas empresas. La entidad advirtió que, en un contexto de dificultades económicas para el sector, este tipo de medidas puede llevar a muchas firmas a una situación límite e incluso a la quiebra.
Bajo el título «Implacable con las PyMEs, ciega ante las fortunas exprés», la entidad sostuvo que el organismo tributario actúa con rapidez cuando una empresa se retrasa algunos días en el pago de impuestos o cargas sociales, mientras que, a su entender, no demuestra la misma eficacia para investigar patrimonios cuyo crecimiento resulta difícil de explicar.
En el documento, la FECOI recordó que, según datos de la Unión Industrial Argentina (UIA), el 45% de las empresas atraviesa dificultades para cumplir en tiempo y forma con sus compromisos financieros. En ese escenario, sostuvo que «embargos automáticos, bloqueos de cuentas y ejecuciones exprés forman parte del arsenal que el organismo despliega con una eficacia digna de admiración».
La entidad se preguntó además «por qué esa misma eficiencia desaparece cuando se trata de observar ciertos fenómenos patrimoniales que despiertan la curiosidad de cualquier ciudadano común». En ese sentido, mencionó casos de personas que, según expresó, pasaron en pocos años de una situación patrimonial modesta a exhibir grandes niveles de riqueza, además de funcionarios públicos y financistas con patrimonios de crecimiento acelerado.
«La asimetría de tratamiento resulta llamativa», afirmó el comunicado. Para la FECOI, el pequeño empresario que genera empleo enfrenta controles permanentes, requerimientos constantes y sanciones inmediatas, mientras que otros contribuyentes «parecen pasar desapercibidos» frente a los organismos de control.
La federación remarcó que las pymes «no reclaman privilegios, sino equidad», y pidió que la rigurosidad y la velocidad de reacción del Estado sean las mismas para todos los contribuyentes, independientemente de su tamaño o capacidad de influencia. Asimismo, reclamó que ARCA destine el mismo esfuerzo a investigar grandes inconsistencias patrimoniales que a perseguir pequeñas demoras administrativas.
En el cierre del documento, la entidad advirtió que cuando el sistema «castiga con dureza al que produce y genera empleo, pero parece indiferente frente a patrimonios que crecen a ritmos extraordinarios», el problema deja de ser únicamente tributario para convertirse en «una cuestión de credibilidad institucional». «La confianza, una vez perdida, es mucho más difícil de recuperar que cualquier deuda fiscal», concluyó.
Algo en Común El diario de Rosario