La EPE cierra el ciclo de privilegios: le pone fin al «derecho hereditario» y pone en marcha reformas estructurales

La empresa de energía de Santa Fe avanza con un plan de modernización y eficiencia: adiós a la contratación por parentesco, ingreso biométrico y nuevas reformas para fortalecer el servicio en la calle.

La Empresa Provincial de Energía (EPE) dio un giro drástico en su estructura interna, poniendo fin a años de prácticas heredadas y avanzando hacia una gestión más moderna y eficiente. En el marco de un proceso de reformas profundas, la compañía decidió eliminar el sistema de «derecho hereditario», que permitía que los puestos vacantes fueran ocupados automáticamente por los familiares directos de los titulares. En su lugar, se implementará un sistema de concursos abiertos que garantizará que solo los candidatos más capacitados accedan a los cargos.

El gobierno provincial, liderado por Maximiliano Pullaro y con la intervención de Gustavo Puccini, busca transformar la EPE en una empresa más eficiente, profesional y con procesos ágiles. “Se terminó la joda. A partir de ahora, las personas que ingresen a la EPE serán profesionales capacitados para cubrir un puesto específico”, señaló Gustavo Puccini, Ministro de Desarrollo Productivo, durante la presentación de las reformas.

La presidenta de la EPE, Anahí Rodríguez, destacó que las reformas no se limitan al ámbito administrativo, sino que incluyen una profunda reorganización operativa. Más de 300 empleados serán capacitados en tareas subterráneas y conexiones domiciliarias, áreas que hasta ahora estaban vinculadas a la red aérea. El objetivo es fortalecer el servicio en la calle, mejorar la respuesta ante emergencias y ofrecer a los empleados mayores perspectivas de futuro dentro de la empresa.

Además, la estructura organizacional de la EPE ha experimentado modificaciones significativas. Los choferes de equipos pesados, livianos e izaje se reubicarán en una misma unidad de trabajo, lo que permitirá mejorar la eficiencia operativa y garantizar la disponibilidad de al menos dos choferes por equipo, optimizando la atención de la demanda.

El fin del derecho hereditario también se refleja en la forma en que se cubrirán las vacantes en la empresa. En lugar de que los cargos se transmitan de forma automática a los familiares, se han implementado concursos abiertos, con pruebas escritas, entrevistas personales y evaluación de antecedentes laborales. De esta manera, se asegura que los puestos sean ocupados por los candidatos más capacitados para cada perfil, tanto en funciones manuales como administrativas.

“En los próximos días vamos a anunciar el concurso de ingreso de personal en la EPE. Es un hecho histórico, el fin de un privilegio que estaba arraigado en la empresa. A partir de ahora, las personas que ingresen serán profesionales con las capacidades necesarias para cumplir con el puesto”, destacó Puccini, subrayando la transformación cultural dentro de la empresa.

Además de las reformas estructurales, la EPE continúa con su proceso de modernización digital. Desde este lunes, se eliminó el cobro presencial de facturas en las oficinas comerciales, permitiendo a los usuarios abonar sus boletas a través de diversas plataformas digitales como Rapipago, Pago Fácil, Mercado Pago, además de CBU y débito automático.

Por otro lado, en las ciudades de Santa Fe y Rosario, se implementó el sistema de ingreso biométrico, mediante reconocimiento facial y huella dactilar, para monitorear el horario de ingreso y egreso del personal. Este avance es una muestra más del compromiso de la EPE por agilizar sus procesos internos y mejorar el control sobre la actividad del personal.

Las reformas en la EPE no solo se limitan a la estructura interna y la eficiencia operativa, sino que también cuentan con un fuerte componente de transparencia y modernización tecnológica. La empresa, que hasta ahora estuvo marcada por prácticas cuestionadas, está dando un paso firme hacia una gestión más profesional y con mayor control, lo que se refleja tanto en la capacitación de su personal como en la eliminación de prácticas heredadas que durante años generaron desconfianza.

En este sentido, el gobierno provincial ha establecido un rumbo claro, lograr una EPE más moderna, con procesos más ágiles, un mejor control de los recursos y una atención al cliente más eficiente. Este cambio de paradigma es fundamental para mejorar la calidad de los servicios prestados y garantizar que los empleados sean los más capacitados para cumplir con las demandas de la ciudadanía.