La ciudad un horno: alerta amarilla por calor extremo en Rosario

El Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia por altas temperaturas que pueden afectar especialmente a niños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas. En este contexto, el municipio intensifica acciones preventivas y recuerda recomendaciones clave.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una advertencia de nivel amarillo por calor extremo para Rosario y otros departamentos del sur de la provincia desde la tarde de este lunes 22 de diciembre. Según el organismo, se trata de una condición climática con “efecto leve a moderado para la salud”, aunque con temperaturas que “pueden resultar peligrosas”, especialmente para los grupos de riesgo, como niños, personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas.

Ante este escenario, la Municipalidad de Rosario, a través de la Dirección de Gestión de Riesgo y Protección Civil, reforzó las acciones preventivas en distintos puntos de la ciudad. En ese sentido, el director del área, Gonzalo Ratner, remarcó que “el calor extremo es un riesgo concreto para la salud”, y subrayó la importancia de “insistir en la prevención, la información y la atención temprana”. Además, recordó que durante el año pasado se implementaron puntos de hidratación estratégicos, en función de las advertencias emitidas por el SMN.

Asimismo, y en sintonía con estas políticas, por tercer año consecutivo el municipio habilitó la Red de Refugios Climáticos. Estos espacios, ubicados en dependencias públicas y zonas verdes, funcionan como lugares de resguardo temporal y gratuito para la población frente a olas de calor y otros eventos meteorológicos extremos.

Por otro lado, el área de Capacitación de Protección Civil continúa brindando cursos gratuitos destinados a la comunidad, con el objetivo de enseñar a reconocer los síntomas del golpe de calor y actuar adecuadamente ante situaciones de emergencia. Desde el equipo docente destacaron que “el compromiso con el que la gente se acerca a formarse mejora el conocimiento general y fortalece la prevención en la ciudad”.

En un contexto de cambio climático y temperaturas cada vez más exigentes, especialistas coinciden en que la información oportuna, la prevención sostenida y la participación ciudadana resultan fundamentales para reducir riesgos y proteger la salud de toda la población.

Recomendaciones para niños y bebés:

  • Ofrecerles agua en forma frecuente sin esperar a que la pidan.
  • Ofrecer el pecho o mamadera más seguido a los lactantes.
  • No dar líquidos o comidas calientes o pesadas.
  • Bañarlos o mojarles todo el cuerpo con frecuencia.
  • Proponer actividades tranquilas y evitar juegos intensos.
  • Evitar que transiten y jueguen expuestos al sol, menos aún en horario del mediodía o a la tarde temprano.
  • Si deben transitar bajo el sol, ponerles sombreros y usar protectores solares.
  • Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros.
  • Nunca dejarla/os dentro de un vehículo estacionado y cerrado.

Recomendaciones para jóvenes y adultos:

  • No consumir bebidas con alcohol, ya que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido.
  • Aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.
  • Evitar esfuerzos físicos o actividades deportivas exigentes.
  • Sentarse y descansar cuando se sientan mareos o fatiga.
  • Evitar comidas abundantes, ingerir verduras y frutas.
  • En el caso de adultos y adultas mayores es importante que descansen en lugares frescos y ventilados, mantenerse desabrigados y ofrecerles líquidos aunque no manifiesten sed.

Ante una emergencia y de no estar afiliado a un servicio de emergencia privado, se puede llamar al 107 desde donde se evaluará la situación.

Las olas de calor

Las olas de calor se consolidan como uno de los fenómenos climáticos extremos con mayor impacto sobre la salud pública en Rosario y la región. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y del Ministerio de Salud de la Nación, el calor extremo no solo genera incomodidad, sino que incrementa de forma significativa el riesgo de enfermedad y muerte, especialmente en personas mayores y con patologías preexistentes.

El estudio ‘Mortalidad y olas de calor en la Argentina’ reveló que durante el verano 2013/2014 se registraron 1.877 muertes en exceso en el país. Los investigadores advierten que “las olas de calor en períodos prolongados de temperaturas inusualmente elevadas tienen impacto directo en la salud y se reflejan en aumentos de la mortalidad”. El riesgo fue mayor en personas de más de 60 años y se asoció principalmente a enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, respiratorias, insuficiencia renales y diabetes.

De acuerdo al Atlas Climático de la Argentina (1991/2020), Rosario se ubica en una zona de clima templado húmedo con verano cálido, con temperaturas elevadas y alta humedad. Los especialistas del SMN señalan que la frecuencia e intensidad de las olas de calor aumentó de manera sostenida desde la década de 1960, especialmente en áreas urbanas.

Injurias térmicas y enfermedades crónicas

El exceso de calor (al igual que el frío extremo) puede provocar lo que se llama injurias térmicas (daños a la piel y tejidos internos que provocan muerte celular) que agravan enfermedades como la diabetes y la hipertensión, aumentando además el riesgo de accidentes cerebrovasculares. El estrés térmico sostenido afecta la regulación corporal, favorece la deshidratación y sobrecarga el sistema cardiovascular.