La Asociación Argentina de Psiquiatras repudió los dichos discriminatorios de la candidata libertaria Karen Reichardt

La Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP) manifestó su “profunda preocupación” por las expresiones de la candidata a diputada bonaerense de La Libertad Avanza, quien calificó de “enfermos mentales” a los votantes peronistas. El organismo advirtió que ese tipo de declaraciones “reproducen el estigma y la discriminación hacia quienes padecen problemas de salud mental”, y cuestionó la banalización del sufrimiento psíquico con fines políticos.

En un nuevo capítulo del discurso intolerante que caracteriza al espacio libertario, la Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP) emitió un duro comunicado en rechazo a las declaraciones de Karen Reichardt, candidata a diputada por La Libertad Avanza (LLA), quien volvió a repetir el estilo provocador de su líder político, Javier Milei, al afirmar que “los peronistas son enfermos mentales”.

La entidad profesional expresó su “profunda preocupación” por este tipo de mensajes que, lejos de promover un debate democrático, banalizan el sufrimiento de millones de personas que padecen enfermedades mentales y refuerzan prejuicios que la sociedad lleva décadas intentando superar.

“Debido a su alta prevalencia, las enfermedades mentales son la principal causa de discapacidad, dolor y sufrimiento, no solo en Argentina, sino en todo el mundo”, recordó la AAP, marcando distancia de los dichos de la candidata libertaria.

El comunicado difundido a través de las redes sociales subrayó que no se puede utilizar la salud mental como insulto político, y advirtió que tanto desde el oficialismo libertario como desde otros sectores “se intenta denostar al opositor alegando que padece de una enfermedad mental”, una práctica que —según los especialistas— “no solo degrada el debate público, sino que perpetúa el estigma social”.

Además, los psiquiatras señalaron que estas expresiones afectan directamente a las personas que viven con trastornos mentales y a sus familias, quienes enfrentan cotidianamente discriminación, exclusión y falta de comprensión.

“Rechazamos también el estigma y la discriminación hacia las instituciones y profesionales, mayormente psiquiatras, que se dedican a asistir y ayudar a estas personas”, afirmaron con contundencia.

La crítica de la AAP se inscribe en un clima político cada vez más crispado, donde las descalificaciones personales reemplazan a los argumentos y el discurso del odio se convierte en herramienta de campaña. Lejos de constituir un desliz aislado, las palabras de Reichardt se suman a una serie de intervenciones públicas de referentes libertarios que asocian la diferencia ideológica con la patología mental, una estrategia discursiva tan peligrosa como antidemocrática.

Conectores mediante, el comunicado marca un límite ético: la salud mental no puede ser objeto de burla ni de manipulación política. En tiempos donde el debate público se degrada entre insultos y provocaciones, la voz de los profesionales emerge como un llamado a la responsabilidad.

La Asociación Argentina de Psiquiatras dejó claro que la política no puede construirse sobre la estigmatización ni sobre el desprecio al sufrimiento ajeno, un mensaje que interpela no solo a Reichardt, sino a toda la dirigencia que normaliza la violencia simbólica desde los micrófonos y las redes.