La 40° Fiesta de Colectividades reunió cerca de un millón cuatrocientas mil de personas

La 40° edición del Encuentro y Fiesta Nacional de las Colectividades de Rosario cerró este lunes con una multitudinaria participación, superando todas las expectativas tanto en asistencia como en ventas. Durante 11 noches, el Parque Nacional a la Bandera se convirtió en el epicentro de la cultura mundial, recibiendo a más de 1.400.000 personas que disfrutaron de una fiesta llena de colores, sabores y tradiciones de más de 50 colectividades.

Desde su inicio en 1985, este evento ha sido una plataforma única para celebrar los orígenes y la diversidad que caracterizan a la ciudad de Rosario. Este año, la fiesta no solo reafirmó su carácter internacional, sino que también marcó un hito en su historia con un balance muy positivo.

La gastronomía fue la gran protagonista de la fiesta, con 42 stands que ofrecieron una variedad de platos típicos de todo el mundo. Los asistentes pudieron disfrutar de más de 2 millones de platos que incluyeron desde shawarmas, paellas y feijoadas hasta anticuchos, pizzas y souvlakis, sin olvidar los deliciosos postres europeos y árabes.

Los números de las ventas también marcaron récords: se comercializaron 220.000 litros de bebidas, un 35% más que en 2023. Además, el stand de comida sin TACC, que ofreció opciones aptas para celíacos, vendió 400 platos, confirmando la creciente demanda por opciones inclusivas.

El evento no solo se destacó por su oferta gastronómica, sino también por la riqueza cultural reflejada en los escenarios. Grupos de baile y música de cada colectividad brindaron espectáculos vibrantes que hicieron brillar la diversidad de las danzas tradicionales. Los grupos de baile, que durante todo el año se preparan para este encuentro, deslumbraron con coreografías que narraron historias de diferentes culturas.

La fiesta también dejó un saldo positivo en términos turísticos y económicos. Según el Ente Turístico Rosario, durante los días del evento, el 34% de los turistas que visitaron la ciudad lo hicieron motivados por asistir a la Fiesta de Colectividades, un aumento significativo respecto al año anterior. El derrame económico estimado alcanzó los $6.140.000.000, beneficiando al sector comercial y turístico local.

Entre los visitantes, predominó la presencia de familias y parejas, muchas de las cuales se quedaron en la ciudad por 3 noches. La mayoría de los turistas provenían de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, consolidando a Rosario como un destino clave para los viajes turísticos dentro de Argentina. Un dato destacable es que el 98% de los visitantes recomendó el evento y el 100% afirmó que volvería a asistir en futuras ediciones.

La edición número 40 también fue un momento de homenaje a aquellos que hicieron posible la celebración. El sábado 9 de noviembre, el escenario principal de la fiesta fue nombrado en honor a Rafael Ielpi, uno de los principales impulsores del evento en sus inicios. El homenaje fue realizado por el intendente Pablo Javkin, quien entregó un reconocimiento a la familia de Ielpi por su contribución al crecimiento de esta fiesta que hoy es un referente cultural.

El sábado 16 fue el turno de rendir homenaje a Carlos Bustos, histórico coordinador del evento, quien durante 25 años trabajó incansablemente para consolidar la Fiesta de las Colectividades como el evento cultural más importante de la ciudad.

En el marco de la fiesta, el domingo 10 se celebró el certamen de embajadores culturales, una tradición de la fiesta desde 2017. Este año, los elegidos fueron Samira Jaffal y Juan Saba, representantes de la Sociedad Libanesa de Rosario, quienes deslumbraron con sus danzas y trajes tradicionales.

El stand de Argentina, como siempre, fue un lugar destacado, ofreciendo una agenda repleta de música y gastronomía nacional, junto con una exposición sobre la historia de la inmigración en Rosario y los 40 años de la fiesta.

En cuanto a la gestión ambiental, el municipio trabajó para garantizar la limpieza y el cuidado de los espacios durante el evento. Se colocaron cestos para materiales reciclables y se dispuso de un sistema especial de recolección de aceite usado. Además, las colectividades ofrecieron ecovasos reutilizables para las bebidas, contribuyendo a la reducción del impacto ambiental.

Con estos esfuerzos, la Fiesta de las Colectividades no solo celebró la diversidad cultural, sino que también reafirmó su compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.