El kirchnerismo presentó un pedido de juicio político tras el escándalo por la criptomoneda $LIBRA, aunque la destitución de Milei parece difícil por las mayorías requeridas en el Congreso.
El escándalo generado por la promoción de la criptomoneda $LIBRA desde las redes sociales del presidente Javier Milei desató un pedido de juicio político desde el kirchnerismo, que busca investigar la posible responsabilidad del mandatario tras el colapso de la moneda digital. Sin embargo, aunque la Constitución Nacional habilita este mecanismo, las posibilidades de que prospere son escasas debido a las mayorías que exige.
El juicio político está previsto en tres artículos de la Constitución. El artículo 53 establece que la Cámara de Diputados tiene la facultad exclusiva de acusar al presidente, vicepresidente, jefe de gabinete, ministros o miembros de la Corte Suprema por mal desempeño o delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones. Para que avance, se necesita una mayoría de dos tercios de los diputados presentes. Una vez que la acusación es aprobada, el Senado debe juzgar en juicio público, según lo establecido en el artículo 59, y para que la destitución sea efectiva, se requiere una mayoría calificada de dos tercios de los senadores presentes.
El artículo 60 agrega que la destitución no solo implica la remoción del cargo, sino que el acusado quedaría incapaz de ocupar cualquier puesto de honor o confianza en el país, aunque podría ser sometido a juicio ante tribunales ordinarios si corresponde.
En cuanto al procedimiento, la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, compuesta por 31 miembros, se encargaría de investigar las denuncias presentadas. Esta comisión tiene la potestad de abrir una investigación, citar testigos y solicitar información al Poder Judicial. Si se recolectan suficientes pruebas, la comisión puede emitir un dictamen acusatorio.
Para que avance, el dictamen necesita el respaldo de dos tercios de los votos de la Cámara de Diputados. Si el dictamen se aprueba, se designarían uno o dos diputados para presentar la acusación ante el Senado, que decidiría por dos tercios de los presentes si destituye o absuelve al presidente.
Aunque el kirchnerismo se encuentra impulsando esta medida, la experiencia reciente muestra que, por las mayorías necesarias, la destitución de Milei parece una meta casi inalcanzable. El último antecedente en la Comisión de Juicio Político ocurrió en 2023, cuando el Frente de Todos intentó avanzar con una acusación contra los jueces de la Corte Suprema, pero, a pesar de contar con mayoría propia, no consiguió los votos suficientes para llevar el tema al recinto.
Este contexto muestra que, aunque el juicio político es una herramienta constitucional, las posibilidades de que Milei sea destituido parecen mínimas, al menos en el corto plazo.
Algo en Común El diario de Rosario