Inédito contraste: mientras el empleo en la construcción se derrumba en el país, Santa Fe crece y recupera niveles prepandemia

Un informe oficial revela que entre 2023 y 2025 el empleo formal en la construcción cayó 8,8 % a nivel nacional, pero en Santa Fe aumentó 2,9 %. La provincia se consolida como la que más puestos creó en términos absolutos, impulsada por un plan de obra pública récord.


En un escenario de fuerte contracción de la actividad económica a nivel nacional, Santa Fe volvió a desmarcarse de la tendencia general y mostró un desempeño positivo en uno de los sectores más golpeados: la construcción. Mientras en el país el empleo formal continúa en retroceso, la provincia logró no solo sostener puestos de trabajo, sino también crear nuevos, convirtiéndose en una excepción dentro del mapa laboral argentino.

Según un informe del Observatorio Laboral del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Fe, elaborado a partir de datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025 el empleo registrado en la construcción cayó 8,8 % a nivel nacional, lo que equivale a unos 34.600 puestos menos.

En contraste, Santa Fe registró un crecimiento del 2,9 %, con la creación de 1.062 empleos formales directos, posicionándose como la jurisdicción que más trabajo generó en términos absolutos en ese período.

De este modo, la provincia se ubicó entre las cuatro que lograron crear empleo en la construcción y se consolidó como el tercer distrito con mayor cantidad de puestos formales en el sector, detrás de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero con el mejor desempeño reciente.

Al analizar la evolución reciente, el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Roald Báscolo, recordó que 2024 fue “un año muy duro para el empleo”, con la construcción como el rubro más afectado. “Fue el sector que más puestos de trabajo registrados perdió en el país y también en nuestra provincia”, señaló, al tiempo que remarcó que a mediados de ese año se concentraron más de diez mil suspensiones en la actividad.

Sin embargo, la tendencia comenzó a revertirse en 2025. “Sobre el final de 2025 podemos decir que el sector de la construcción en Santa Fe ya volvió a tener el mismo nivel de empleo que en diciembre de 2023”, afirmó Báscolo. Ese rebote, aclaró, no tuvo un correlato a nivel nacional, donde el sector aún se mantiene casi un 9 % por debajo de los niveles previos al freno de la obra pública.

En ese marco, el ministro subrayó el impacto de las políticas provinciales: “En la Argentina no hay reactivación económica y muchos trabajadores del sector privado viven con angustia por la pérdida de empleo. En Santa Fe fue un acierto del gobernador Maximiliano Pullaro no dejar al sector privado a su suerte y sostener la inversión en obra pública”.

Según Báscolo, la explicación del desempeño santafesino radica en una combinación de inversión estatal y acompañamiento al sector privado. En ese sentido, destacó la ejecución de un plan de obra pública récord, con inversiones de 500 millones de dólares en 2024 y 1.500 millones en 2025, que se tradujeron en empleo directo en obras y en un fuerte efecto multiplicador.

“Son cientos de rubros los que participan en una obra de estas magnitudes. Además, esta gestión está haciendo obras en las 365 localidades de la provincia: puentes, calles, escuelas, clubes, accesos. En todas hay inversión provincial”, remarcó.

Aun así, el ministro advirtió que la industria sigue siendo el eslabón más frágil del entramado productivo, con dificultades persistentes en sectores como el textil, el calzado, la línea blanca y la metalurgia, afectados por la caída del mercado interno y el aumento de las importaciones.

A nivel país, la caída más pronunciada del empleo en la construcción se produjo durante el primer semestre de 2024, cuando la paralización de la obra pública nacional llevó al sector a niveles comparables con los de la pandemia. Si bien hacia fines de 2025 se observaron señales de estabilización, el empleo formal ronda los 360.000 puestos, todavía muy lejos del nivel de diciembre de 2023.

Santa Fe, en cambio, logró un rebote del 13 % desde el piso registrado en 2024 y cerró noviembre de 2025 con un nivel de empleo 2,9 % superior al inicial. De acuerdo con el informe, este desempeño evitó la pérdida potencial de unos 5.000 puestos de trabajo, casi el 1 % del empleo privado registrado en la provincia.

De cara a 2026, el Gobierno provincial apuesta a profundizar los incentivos al empleo formal. Báscolo recordó que ya está en vigencia la nueva Ley Tributaria, que permite a las empresas descontar de Ingresos Brutos el equivalente a un Ripte —actualmente $ 1.611.851,61— por cada nuevo trabajador incorporado durante el año.

“Con esta medida buscamos seguir fomentando el empleo formal y acompañar al sector productivo para que en Santa Fe haya más trabajo”, concluyó el ministro.