Gremios docentes reivindicaron el trabajo de los maestros tras el retroceso de Argentina en las pruebas PISA

Luego de conocerse los resultados de las pruebas PISA 2025, que ubicaron a la Argentina en el puesto 72 entre 91 países, los sindicatos docentes respaldaron el trabajo de los educadores, cuestionaron la falta de inversión y apuntaron contra las políticas del Gobierno nacional.

Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a poner en el centro del debate la situación del sistema educativo argentino. En un contexto atravesado por las discusiones paritarias y las renegociaciones salariales del sector, la Argentina registró su peor desempeño en dos décadas y quedó ubicada en el puesto 72 sobre un total de 91 países evaluados.

Frente a este escenario, los gremios docentes reivindicaron el trabajo cotidiano de los trabajadores de la educación y cuestionaron las políticas implementadas por el Gobierno nacional, al tiempo que reclamaron una mayor responsabilidad del Estado frente al retroceso registrado en las evaluaciones internacionales.

El secretario general de la Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero, vinculó los resultados con el proceso de desinversión educativa de los últimos años y apuntó directamente contra la actual administración nacional.

“Esto es el resultado de que, desde que asumió, este gobierno haya prácticamente dado de baja la inversión en educación, haya llevado la inversión en educación técnica prácticamente a su mínima expresión. La falta de presencia del Estado es muy fuerte en esta caída”, sostuvo Romero en declaraciones al medio Mundo Gremial.

Asimismo, el dirigente sindical reivindicó el papel de los docentes frente a las dificultades que atraviesa el sistema educativo y destacó que los trabajadores continúan sosteniendo sus tareas pese al deterioro de sus condiciones salariales.

Romero afirmó que los docentes constituyen actualmente la “columna vertebral del sistema educativo” y remarcó que, pese a los “bajos salarios”, continúan cumpliendo con la responsabilidad de formar y capacitar a los jóvenes para su futura incorporación al mundo laboral.

En ese sentido, consideró que la responsabilidad frente a la situación educativa debe recaer sobre las autoridades nacionales: “En este tema tiene que hacerse cargo el Estado nacional y los docentes estar siempre presentes como lo hemos hecho en todas las épocas, sosteniendo el sistema educativo”, expresó.

Por otra parte, desde Ademys, uno de los sindicatos que representa a trabajadores de la educación de la Ciudad de Buenos Aires, también cuestionaron la postura del Gobierno nacional frente a los resultados de las pruebas PISA.

El secretario general adjunto del gremio, Federico Puy, cuestionó que la administración nacional atribuya los resultados positivos de otras evaluaciones a sus políticas, pero responsabilice a gobiernos anteriores cuando los indicadores muestran un deterioro.

“Me llama la atención que hace unas semanas el gobierno nacional se atribuía los mejores resultados en las pruebas Aprender y hoy, con estos resultados que marcan, según el criterio PISA, un deterioro, la culpa sea de los gobiernos anteriores”, aseguró Puy en diálogo con Mundo Gremial.

De esta manera, desde el sindicalismo docente cuestionaron lo que consideraron una falta de coherencia en el análisis oficial sobre los resultados educativos y reclamaron que el Estado asuma su responsabilidad en materia de financiamiento, políticas públicas y sostenimiento del sistema educativo.

Sin embargo, las críticas de Ademys no se limitaron a las políticas del Gobierno nacional. El gremio también cuestionó el propio formato de las evaluaciones internacionales y la utilización de los resultados para establecer rankings entre países.

Según plantearon desde la organización sindical, las pruebas ponen un fuerte énfasis en la medición y comparación de competencias, pero no contemplan de manera suficiente las trayectorias educativas de los estudiantes ni las profundas desigualdades sociales, culturales y económicas que existen entre los distintos países y territorios.

Además, cuestionaron que se trate de evaluaciones estandarizadas basadas en parámetros vinculados con el modelo de la OCDE, que, según su mirada, no reflejan adecuadamente las diferentes realidades que atraviesan los sistemas educativos.

“El cuestionamiento central que nosotros hacemos es que los rankings que se arman en base a los resultados se reducen a una evaluación educativa de competencias medibles y comparables sin explicar las desigualdades sociales, culturales y económicas en las que se toman esas pruebas”, sostuvo Puy.

Así, mientras los resultados de PISA reabrieron el debate sobre el deterioro de los indicadores educativos argentinos, los gremios docentes buscaron poner el foco en la necesidad de fortalecer la inversión pública, mejorar las condiciones salariales y laborales de los educadores y analizar los resultados dentro de las desigualdades sociales que atraviesan al sistema educativo.