Fracasaron sesiones para tratar la ley sindical y el DNU de canje de deuda en la Cámara de Diputados

La Cámara de Diputados vivió una jornada de tensión y frustración esta semana al no alcanzar el quórum necesario para tratar dos proyectos clave: el de democracia sindical y el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 846/24 sobre el canje de deuda. Las sesiones especiales convocadas para debatir ambas iniciativas fracasaron, lo que dio paso a una serie de expresiones en minoría por parte de varios legisladores presentes en el recinto.

La primera sesión solicitada fue por parte de la UCR, para tratar el proyecto de ley de democracia sindical, que propone una reforma integral del sistema sindical en Argentina. La norma tiene como objetivos limitar los períodos de reelección de los representantes sindicales, hacer voluntaria la cuota sindical y promover la inclusión de mujeres en cargos gremiales. Además, busca eliminar la obligatoriedad de la cuota solidaria y establecer un sistema más transparente en las organizaciones sindicales.

El diputado Martín Tetaz (UCR), impulsor del proyecto, defendió la propuesta señalando que es fundamental que «los sindicatos manejen sus recursos con transparencia» y que, a través de esta ley, «se le devuelvan a los trabajadores los frutos de su trabajo». También destacó que la norma apunta a “modernizar el régimen sindical y contribuir a la institucionalidad y democracia del país”.

Por su parte, el presidente del bloque de la UCR, Rodrigo de Loredo, también resaltó la importancia de la reforma, subrayando que es un aporte necesario para el fortalecimiento de la democracia y la creación de empleo. En contraposición, el diputado Sergio Capozzi (PRO) manifestó su apoyo a los sindicatos, pero criticó a los líderes gremiales de largo mandato, a quienes tildó de «popes» que han «llevado al país a una lucha sanguinaria».

Desde la Coalición Cívica, la diputada Mónica Frade aclaró que la ley no busca atacar al sindicalismo, sino “democratizar y transparentar las organizaciones”. Sin embargo, el diputado Alejandro Vilca (Frente de Izquierda) expresó su rechazo al proyecto, aunque subrayó que su bloque siempre ha criticado a la burocracia sindical.

Más tarde, la Unión por la Patria solicitó una nueva sesión especial para tratar el DNU 846/24, que autoriza al Gobierno a renegociar la deuda externa bajo condiciones más flexibles. Sin embargo, al igual que la sesión anterior, no se alcanzó el quórum necesario de 129 diputados para su tratamiento. Ante la falta de votos, los legisladores realizaron expresiones en minoría desde el recinto.

El diputado Carlos Heller (UxP) lamentó la ausencia de quórum y advirtió sobre las «implicancias muy graves» del DNU, que otorga al Ejecutivo amplias facultades para tomar decisiones sobre endeudamiento «de manera discrecional». Además, se mostró preocupado por la falta de control sobre las negociaciones con los acreedores.

Por su parte, el diputado Nicolás Massot (Encuentro Federal) consideró que el Gobierno debería estar discutiendo el Presupuesto en lugar de continuar con el DNU, sugiriendo que la falta de consenso en torno al plan fiscal y financiero del Ejecutivo es la verdadera razón detrás del decreto.

En tanto, desde el Frente de Izquierda, el diputado Nicolás Del Caño rechazó el DNU, calificándolo como una herramienta que le “da las manos libres” al ministro de Economía, Hernán Caputo, para renegociar la deuda externa en favor de «especuladores financieros».

Al cierre de las expresiones en minoría, el titular del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, expresó su rechazo al uso del DNU y argumentó que este no responde a los intereses del pueblo argentino. “El Gobierno va a usar este DNU en contra de los intereses de los argentinos. Si realmente quisiera beneficiarlos, no tendría que haber modificado la Ley de Administración Financiera, debilitando los requisitos para un canje de deuda”, aseguró Martínez.

El fracaso en ambas sesiones refleja la profunda división en el Congreso respecto a cuestiones clave de la política económica y sindical del país. La ley de democracia sindical y el DNU de canje de deuda continúan siendo temas de debate candente, pero por ahora, la falta de consenso y la ausencia de quórum impiden avanzar en su tratamiento. Las próximas semanas podrían definir el futuro de ambas iniciativas, en un Congreso donde la polarización sigue siendo protagonista.