Fin de semana violenta en Rosario: Balearon viviendas de barras de Central y atacaron la Parroquia del Padre Ignacio

Rosario.

Rosario vivió un fin de semana de alta tensión y violencia, con al menos cuatro balaceras registradas, dos de ellas dirigidas contra miembros de la barra brava de Rosario Central. Los incidentes no dejaron víctimas fatales, pero la gravedad de los hechos generó gran alarma en la ciudad, especialmente tras el reciente asesinato del líder de la barra, Andrés «Pillín» Bracamonte. Uno de los ataques más impactantes fue el atentado con una bomba molotov contra la Capilla Natividad del Señor, conocida como la iglesia del Padre Ignacio, ubicada en Juan de Dios Mena al 2200, barrio Rucci, lo que conmocionó a la comunidad local.

El elemento incendiario causó daños en el piso, la reja y la pared del templo. Cuyos autores al perpetrar el hecho dejaron una nota intimidatoria, firmada por “La Mafia” que exigía la liberación de Marcelo Fernández, conocido como “Frentudo”, que fue detenido el jueves pasado durante los casi cuarenta allanamientos que se llevaron a cabo en la región, en un minimarket que funcionaba las 24 horas y servía como “pantalla” según la jerga delictiva ubicada en calle Freyre al 2000.

El primer ataque ocurrió en la calle Schmild al 3800, donde reside Leopoldo Martín Martínez, alias «Pitito», señalado como uno de los posibles sucesores de «Pillín» Bracamonte al frente de la barra de Rosario Central. En la previa al partido que el club disputaba contra Racing de Avellaneda, la pareja de «Pitito» estaba en su vivienda cuando escuchó varios disparos. Personal de la Policía de Investigaciones (PDI) halló tres plomos y cinco vainas servidas de un proyectil de calibre 40 mm. Afortunadamente, no hubo víctimas, solo daños materiales en la propiedad.

Poco después, un segundo atentado tuvo lugar en Olegario V. Andrade al 1800, donde reside Baltazar, apodado «El Turco», otro miembro de la barra. En esta ocasión, dos individuos a bordo de una moto dispararon contra la casa de «El Turco», pero afortunadamente no se registraron víctimas. La policía encontró 12 vainas servidas de calibre 45, utilizado en fusiles de alto poder como los FAL.

El tercer ataque se produjo en la madrugada del domingo, cuando sicarios dispararon contra una vivienda de la calle Esmeralda al 3300, en barrio Tablada. El personal policial constató ocho impactos visibles y siete vainas servidas. Según fuentes policiales, este hecho estaría vinculado a bandas narcos que disputan el control territorial en la zona, lo que agrava aún más el clima de inseguridad en la ciudad.

La serie de hechos violentos refleja el aumento de tensiones en Rosario, donde las disputas entre facciones de la barra brava, junto con las disputas entre bandas delictivas locales, siguen desbordando los límites de la violencia. La ciudad continúa siendo escenario de un clima de inseguridad que preocupa a la población y a las autoridades.