Durante tres noches, una multitud colmó el parque Urquiza para disfrutar de una programación diversa, con más de 160 artistas y una fuerte impronta local que reafirmó al festival como un clásico de la ciudad.
Con una masiva convocatoria y un balance ampliamente positivo, este domingo 1 de febrero culminó la cuarta edición de FARO, el festival cultural de la ciudad, que reunió a más de 120 mil personas en el parque Urquiza a lo largo de tres jornadas. Una vez más, el evento ratificó su crecimiento sostenido y su lugar destacado dentro del calendario cultural rosarino.
En ese marco, el secretario de Cultura y Educación, Federico Valentini, destacó que “fue un balance muy positivo, un festival que se consolida no solo en la convocatoria, sino también en la calidad de la experiencia”. Además, subrayó la participación de vecinas y vecinos de todos los barrios, así como la presencia de público proveniente de otras localidades, al tiempo que valoró la decisión del municipio de seguir invirtiendo en cultura.
Asimismo, FARO volvió a posicionarse como uno de los eventos culturales más importantes de la región, con un público mayoritariamente rosarino de los seis distritos, pero también con una destacada presencia de visitantes, que representaron más del 10% del total. A ello se sumaron asistentes de distintas localidades santafesinas y de provincias como Buenos Aires y Córdoba, además de turistas nacionales e internacionales, lo que da cuenta del creciente alcance del festival.
Desde su segunda edición, FARO amplió su propuesta con la premisa de ser mucho más que un festival musical. En consecuencia, integró en un mismo predio el parque Urquiza, el Anfiteatro Municipal Humberto de Nito y el Complejo Astronómico Municipal, generando una experiencia cultural diversa y accesible. Esta característica se reflejó en la amplitud etaria del público, con una convocatoria intergeneracional que atravesó todas las edades.
En esta edición, la programación incluyó a más de 160 artistas distribuidos en dos escenarios y abarcó distintos géneros musicales, impulsando el trabajo de la cultura local y fortaleciendo la industria musical rosarina. El escenario del parque fue uno de los principales puntos de encuentro, favorecido por la amplitud del predio, mientras que el Anfiteatro Municipal colmó su capacidad durante las tres noches, con un pico destacado el sábado, cuando se presentó Baglietto-Vitale.
Además, el festival sumó una intensa participación del público, que valoró tanto la propuesta artística como el clima de encuentro. Jóvenes, adultos y familias compartieron las jornadas, destacando el carácter abierto, plural y accesible del evento, que permitió disfrutar de música, arte y cultura en el espacio público.
Por otra parte, FARO también tuvo un impacto positivo en los sectores comerciales que formaron parte del festival. Tanto el rubro gastronómico como la feria de diseño local registraron resultados que superaron las expectativas, con una alta circulación de público y una buena recepción de las propuestas. En ese sentido, referentes del sector destacaron la organización, la diversidad de la oferta y el crecimiento sostenido del evento.
El festival contó además con el acompañamiento de la Universidad Nacional de Rosario, Lotería de Santa Fe y diversas empresas e instituciones que sumaron propuestas, stands interactivos y servicios para el público, fortaleciendo la experiencia integral del evento.
Finalmente, FARO volvió a consolidarse como un festival pensado para toda la familia, con espacios especialmente dedicados a las infancias, intervenciones artísticas en el predio, propuestas participativas y dispositivos como el gran picnic colectivo, que fue uno de los puntos más concurridos. De este modo, la cuarta edición cerró con un balance altamente favorable, reafirmando a FARO como un espacio de encuentro, identidad y proyección cultural para Rosario y la región.
Algo en Común El diario de Rosario