Estela de Carlotto cruzó al Gobierno por la designación de Presti: “Es una provocación y un retroceso para la democracia”

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo cuestionó duramente que un militar active al frente del Ministerio de Defensa. Advirtió que la decisión “abre un clima de violencia”, distorsiona la historia reciente y vulnera el principio elemental de conducción civil de las Fuerzas Armadas.

La designación del teniente general Carlos Presti como nuevo ministro de Defensa desató un fuerte rechazo en los organismos de derechos humanos. Entre ellos, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, fue una de las voces más contundentes. Calificó la medida como una “provocación directa” del Gobierno y advirtió que implica un grave retroceso democrático.

En declaraciones a un medio porteño, Carlotto sostuvo que nombrar a un militar en un cargo político de conducción es “iniciar una situación de violencia en la sociedad”. Y recordó, como punto clave, que la historia argentina está marcada por golpes de Estado y dictaduras que tuvieron como protagonistas a las Fuerzas Armadas. “Sabemos la vida que ha tenido este país, sabemos lo que hemos sufrido”, remarcó.

Además, Carlotto fue tajante respecto de la idoneidad del flamante ministro. Aseguró que “no está preparado” para ejercer un rol que, históricamente, corresponde a civiles. “Es ponerlo en un lugar que no le corresponde, primero porque no sabe hacerlo y segundo porque rompe un consenso democrático básico”.

Asimismo, la referente de derechos humanos señaló que con medidas de este tipo el Gobierno “mortifica al país con ideas extrañas” y llamó a la ciudadanía a resistir retrocesos institucionales. “Tenemos la obligación de impedírselo”, afirmó, al cuestionar la reinterpretación de la historia que, según ella, busca imponer la gestión actual.

Carlotto insistió en que la conducción política del Estado debe quedar “en manos civiles”, tal como establece el consenso postdictadura. “El que tiene vocación militar que cumpla su función, pero las políticas de Estado las manejan los civiles. Estos inventos destruyen la identidad y buscan fabricar una historia nueva que no sirve o es peligrosa”.

Finalmente, cargó duramente contra el presidente: “No podemos vivir esperando qué va a hacer hoy. No se puede gobernar a fuerza de improvisaciones y disparates que generan una humillación permanente”.

Con este pronunciamiento, Abuelas de Plaza de Mayo volvió a marcar posición pública frente a decisiones oficiales que consideran riesgosas para la institucionalidad democrática y para la memoria histórica conquistada en cuatro décadas de lucha.