Mientras Javier Milei promete combatir la “casta” y la corrupción, su espacio político acumula causas judiciales, vínculos con el narcotráfico y escándalos que exponen una crisis moral interna. La diputada rionegrina Lorena Villaverde, símbolo de las nuevas acusaciones, fue detenida en Estados Unidos por tráfico de drogas y aparece ligada a maniobras financieras y estafas piramidales.
La Libertad Avanza nació bajo la bandera de la transparencia y el cambio. Sus dirigentes llegaron al poder denunciando los vicios de la “vieja política”, la corrupción y el despilfarro estatal. Sin embargo, con el correr de los meses, las máscaras comenzaron a caer y el discurso de pureza se desmorona frente a una cadena de denuncias que golpean al propio corazón del oficialismo liberal.
En distintos frentes, legisladores y funcionarios libertarios aparecen involucrados en casos de narcotráfico, manejos irregulares de fondos públicos, estafas con criptomonedas y hasta abuso de menores. Mientras tanto, dentro del Congreso, las peleas y escándalos entre diputadas —registradas por las cámaras— exhiben un clima de circo político que nada tiene que ver con la seriedad institucional que prometían. Afuera, en las calles, los jubilados reprimidos por fuerzas federales completan el contraste con un gobierno que decía venir a liberar.
Entre los casos más resonantes sobresale el de Lorena Villaverde, diputada y candidata a senadora por Río Negro, que se presenta en los carteles como “Lore es Milei”. Según una investigación de los periodistas Mauro Federico e Ivy Cagaron, Villaverde fue detenida en Estados Unidos por contrabando de 15 kilos de cocaína y 50.000 dólares sin declarar, aunque en un principio se creyó que había sido solo por 400 gramos. La causa, radicada en Sarasota (Florida), la mantuvo presa varios meses y le impide el ingreso al país norteamericano.
Además, la dirigente libertaria figura implicada en una causa por estafas piramidales y en denuncias por fraude inmobiliario en la localidad rionegrina de Las Grutas, donde fue embargada por 50 millones de pesos. Los antecedentes se agravan con su relación con Claudio Ciccarelli, primo y presunto testaferro del narco Fred Machado, actualmente al borde de la extradición a Estados Unidos.
A pesar de las pruebas, Villaverde intentó despegarse de las acusaciones usando su banca para victimizarse y desacreditar a sus denunciantes, incluso protagonizando un video en redes donde se sometió a una rinoscopia y un narcotest, en tono burlón, buscando ironizar sobre su vínculo con el narcotráfico. El gesto, lejos de despejar dudas, profundizó el descrédito dentro y fuera de su espacio político.
Incluso referentes del PRO que habían sellado alianzas con La Libertad Avanza en Río Negro decidieron romper el acuerdo, denunciando “listas con delincuentes, vagos y oportunistas”. “No nos vamos a juntar con lo peor de la política”, sostuvo el dirigente provincial Juan Martín, quien pidió a Milei que “limpie su espacio de impresentables”.
La lista de escándalos no termina ahí. Desde Karina Milei, señalada en investigaciones por coimas ligadas a criptomonedas y fondos de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), hasta legisladores vinculados a narcos y empresarios sospechados de lavado, la trama libertaria parece reproducir, con otros nombres, los mismos mecanismos de la política tradicional que tanto cuestionaban.
A esto se suman casos judiciales y vínculos financieros con criptomonedas y narcotráfico. Mientras tanto, el proyecto de “Ficha Limpia” —que impediría que candidatos con causas judiciales accedan a cargos públicos— permanece “frenado” tanto en el Congreso nacional como en varias legislaturas provinciales.
La ironía no pasa desapercibida: quienes llegaron al poder prometiendo terminar con los privilegios y la corrupción hoy están baEscándalos y prontuarios: La Libertad Avanza se hunde en denuncias por narcotráfico, corrupción y estafas
Mientras Javier Milei promete combatir la “casta” y la corrupción, su espacio político acumula causas judiciales, vínculos con el narcotráfico y escándalos que exponen una crisis moral interna. La diputada rionegrina Lorena Villaverde, símbolo de las nuevas acusaciones, fue detenida en Estados Unidos por tráfico de drogas y aparece ligada a maniobras financieras y estafas piramidales.
La Libertad Avanza nació bajo la bandera de la transparencia y el cambio. Sus dirigentes llegaron al poder denunciando los vicios de la “vieja política”, la corrupción y el despilfarro estatal. Sin embargo, con el correr de los meses, las máscaras comenzaron a caer y el discurso de pureza se desmorona frente a una cadena de denuncias que golpean al propio corazón del oficialismo liberal.
En distintos frentes, legisladores y funcionarios libertarios aparecen involucrados en casos de narcotráfico, manejos irregulares de fondos públicos, estafas con criptomonedas y hasta abuso de menores. Mientras tanto, dentro del Congreso, las peleas y escándalos entre diputadas —registradas por las cámaras— exhiben un clima de circo político que nada tiene que ver con la seriedad institucional que prometían. Afuera, en las calles, los jubilados reprimidos por fuerzas federales completan el contraste con un gobierno que decía venir a liberar.
Entre los casos más resonantes sobresale el de Lorena Villaverde, diputada y candidata a senadora por Río Negro, que se presenta en los carteles como “Lore es Milei”. Según una investigación de los periodistas Mauro Federico e Ivy Cagaron, Villaverde fue detenida en Estados Unidos por contrabando de 15 kilos de cocaína y 50.000 dólares sin declarar, aunque en un principio se creyó que había sido solo por 400 gramos. La causa, radicada en Sarasota (Florida), la mantuvo presa varios meses y le impide el ingreso al país norteamericano.
Además, la dirigente libertaria figura implicada en una causa por estafas piramidales y en denuncias por fraude inmobiliario en la localidad rionegrina de Las Grutas, donde fue embargada por 50 millones de pesos. Los antecedentes se agravan con su relación con Claudio Ciccarelli, primo y presunto testaferro del narco Fred Machado, actualmente al borde de la extradición a Estados Unidos.
A pesar de las pruebas, Villaverde intentó despegarse de las acusaciones usando su banca para victimizarse y desacreditar a sus denunciantes, incluso protagonizando un video en redes donde se sometió a una rinoscopia y un narcotest, en tono burlón, buscando ironizar sobre su vínculo con el narcotráfico. El gesto, lejos de despejar dudas, profundizó el descrédito dentro y fuera de su espacio político.
Incluso referentes del PRO que habían sellado alianzas con La Libertad Avanza en Río Negro decidieron romper el acuerdo, denunciando “listas con delincuentes, vagos y oportunistas”. “No nos vamos a juntar con lo peor de la política”, sostuvo el dirigente provincial Juan Martín, quien pidió a Milei que “limpie su espacio de impresentables”.
La lista de escándalos no termina ahí. Desde Karina Milei, señalada en investigaciones por coimas ligadas a criptomonedas y fondos de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), hasta legisladores vinculados a narcos y empresarios sospechados de lavado, la trama libertaria parece reproducir, con otros nombres, los mismos mecanismos de la política tradicional que tanto cuestionaban.
A esto se suman casos judiciales y vínculos financieros con criptomonedas y narcotráfico. Mientras tanto, el proyecto de “Ficha Limpia” —que impediría que candidatos con causas judiciales accedan a cargos públicos— permanece “frenado” tanto en el Congreso nacional como en varias legislaturas provinciales.
La ironía no pasa desapercibida: quienes llegaron al poder prometiendo terminar con los privilegios y la corrupción hoy están bajo el ojo de la Justicia por los mismos delitos que juraron combatir.
Y así, mientras los argentinos se empobrecen y se endeudan, los dirigentes libertarios engrosan sus patrimonios y protagonizan escándalos que erosionan el discurso del cambio.jo el ojo de la Justicia por los mismos delitos que juraron combatir.
Y así, mientras los argentinos se empobrecen y se endeudan, los dirigentes libertarios engrosan sus patrimonios y protagonizan escándalos que erosionan el discurso del cambio.
Algo en Común El diario de Rosario