Ley de cabotaje: «Es el tiro de gracia a la Marina Mercante», advierten los marítimos

El Centro de Patrones rechazó el proyecto del Gobierno nacional que desregula el transporte por agua y modifica la Ley de Cabotaje. El gremio alertó que la iniciativa pone en riesgo miles de empleos, la formación de trabajadores y la soberanía logística y económica del país.

El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo lanzó una dura advertencia contra el proyecto impulsado por el Gobierno nacional que propone desregular la Marina Mercante y derogar la histórica Ley de Cabotaje Nacional. Para el sindicato, la iniciativa representa «el tiro de gracia» para el sector y amenaza con desmantelar una actividad estratégica para la producción y la soberanía argentina.

El secretario general del gremio, capitán Mariano Moreno, sostuvo que el megaproyecto oficial elimina la reserva de cargas para los buques de bandera argentina y habilita que embarcaciones extranjeras puedan operar libremente entre puertos nacionales.

«Derogar la Ley de Cabotaje significa abrir el comercio interno a flotas extranjeras con menores costos laborales, impositivos y estándares de seguridad. La competencia será desigual y la Marina Mercante Nacional no tendrá posibilidades de subsistir», afirmó el dirigente sindical.

Moreno aseguró que la reforma trasciende el plano laboral y tendrá consecuencias sobre la capacidad del país para controlar su logística y su comercio exterior. «Si esta ley avanza, quedaremos a merced de buques de otras banderas, que fijarán las condiciones y el costo de los fletes. No se trata solo de un cambio económico, sino de resignar soberanía nacional», advirtió.

Como ejemplo, recordó que durante la pandemia el transporte marítimo y fluvial fue declarado actividad esencial y sostuvo que Argentina comprobó entonces la importancia de contar con una flota propia para garantizar el abastecimiento y las exportaciones.

El dirigente también cuestionó que el proyecto contemple la eliminación del fondo destinado a la capacitación de la Marina Mercante, al considerar que afectará la formación de oficiales y trabajadores especializados. «Sin capacitación y sin una flota nacional, desaparece la posibilidad de formar los profesionales que necesita el país para sostener una marina mercante competitiva», remarcó.

Frente a la iniciativa oficial, la Federación Sindical Marítima y Fluvial (Fe.Si.Ma.F.) presentó un proyecto alternativo en el Congreso que propone crear un segundo registro para buques de bandera argentina, un esquema que, según el gremio, ya funciona en países como Noruega y España.

La propuesta busca otorgar incentivos fiscales a las empresas nacionales para mejorar su competitividad sin renunciar a la reserva de cargas ni afectar los puestos de trabajo.

Moreno también manifestó su preocupación por las modificaciones que podrían impactar sobre la actividad pesquera. En ese sentido, cuestionó la incorporación de nuevos buques poteros sin estudios suficientes sobre la sustentabilidad del recurso y advirtió sobre iniciativas que, según afirmó, favorecen la apertura de la actividad a intereses extranjeros.

«Si no frenamos este proceso, el resultado será el debilitamiento de la industria nacional, del empleo argentino y de la soberanía sobre nuestros ríos y nuestro mar», concluyó el titular del Centro de Patrones.