El Ejecutivo provincial no reformularía la oferta paritaria y aplicaría los incrementos mediante decreto, tal como ocurrió en negociaciones anteriores. La decisión se apoyaría en la aceptación de la propuesta por parte de los gremios estatales y de Amra, mientras los sindicatos docentes ratificaron su rechazo y anunciaron un plan de lucha.
El Gobierno de Santa Fe otorgaría por decreto el aumento salarial correspondiente al segundo semestre del año, pese al contundente rechazo de los gremios docentes y de uno de los sindicatos de profesionales de la salud. La decisión, según confiaron fuentes oficiales, respondería al mismo criterio aplicado en negociaciones paritarias anteriores, cuando se registraron escenarios similares con posiciones divididas entre los distintos sectores de la administración pública.
En ese marco, el Poder Ejecutivo descartaría una reformulación de la propuesta salarial y avanzaría con su implementación a partir del respaldo obtenido de los gremios que sí aceptaron la oferta. De este modo, los incrementos alcanzarían a todos los trabajadores comprendidos en la negociación, incluidos aquellos cuyos sindicatos rechazaron la propuesta oficial.
La postura del Ejecutivo se apoyaría en la aceptación expresada por ATE, UPCN y la Asociación de Médicos de la República Argentina (Amra), mientras que Siprus, junto con los gremios docentes Amsafe y Sadop, rechazaron la oferta por considerarla insuficiente.
Según pudo saber este medio, los decretos que oficializarían la mejora se firmarían durante el transcurso de esta semana. Además, esa medida permitiría trasladar automáticamente los incrementos al personal de las fuerzas de seguridad y del Servicio Penitenciario, cuyos haberes se actualizan de acuerdo con la política salarial de la administración central.
La propuesta presentada por la Casa Gris consistió en un esquema de incrementos compuesto por porcentajes escalonados y «mínimos garantizados», que al finalizar el semestre representarían un piso de 180.000 pesos de aumento. En términos lineales, la mejora totalizaría un 10,1 % hacia diciembre, aunque el Gobierno sostiene que, al incorporarse los montos garantizados, el impacto efectivo alcanzaría el 15 % para las categorías de menores ingresos.
En la administración central, la propuesta fue aceptada por casi el 70 % de los afiliados de UPCN que participaron de la consulta, mientras que en ATE la aprobación resultó más ajustada, aunque suficiente para convalidar el acuerdo.
En el sector educativo, en cambio, el escenario continuaría siendo de confrontación. En Sadop Santa Fe, más del 80 % de los afiliados consideró insuficiente la oferta salarial. Por su parte, en Amsafe, más del 99 % de los docentes que participaron de la votación se pronunció en contra de la propuesta oficial.
Desde el gremio de la docencia pública sostuvieron que el incremento resulta «escaso» frente a la evolución de la inflación y cuestionaron la metodología de negociación del Ejecutivo, al afirmar que las paritarias responden a una construcción «unilateral» de la oferta salarial.
Como respuesta, el sindicato anunció un plan de lucha que incluiría movilizaciones en distintos puntos de la provincia y la adhesión al paro nacional convocado por CTERA para el 3 de agosto.
Pese al creciente conflicto con el sector docente, desde el Gobierno provincial ya advirtieron que no reformularían la propuesta ni volverían a convocar una nueva instancia de negociación. En consecuencia, la actualización salarial quedaría formalizada mediante decreto, replicando el mecanismo utilizado en anteriores procesos paritarios cuando no existió consenso entre todos los gremios involucrados.
Algo en Común El diario de Rosario