La tensión diplomática entre Argentina y Venezuela aumentó considerablemente tras el secuestro del gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo, quien fue detenido el 10 de diciembre mientras intentaba ingresar a Venezuela para visitar a su familia. El cabo primero de Gendarmería Nacional, oriundo de Catamarca, fue arrestado por las autoridades venezolanas bajo circunstancias aún no aclaradas, lo que ha generado una fuerte reacción por parte del Gobierno argentino, que exige su inmediata liberación.
Desde el momento en que se conoció la noticia, Gendarmería Nacional tomó medidas rápidas para abordar la situación. La Fuerza se puso en contacto con la familia de Gallo y elevó la información a las autoridades ministeriales, quienes a su vez informaron a la Cancillería. Además, se presentó un recurso de Hábeas Corpus ante el Juzgado Federal de Mendoza, el último domicilio registrado del gendarme.
En un esfuerzo por localizar y esclarecer las circunstancias de la detención, el Obispado Castrense Argentino se comunicó con su par en Venezuela, que se comprometió a realizar las averiguaciones pertinentes. Asimismo, se iniciaron gestiones con la Comunidad de Fuerzas Policiales de América, con el objetivo de conocer el paradero y las condiciones del gendarme secuestrado.
Por su parte, el Ministerio de Seguridad de la Nación, en coordinación con la Cancillería argentina, ha continuado trabajando para lograr la liberación de Nahuel Agustín Gallo. En un comunicado, el Gobierno exigió a las autoridades policiales venezolanas la «inmediata liberación» del cabo primero de Gendarmería.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, brindó detalles sobre la situación del gendarme durante una conferencia de prensa. Confirmó que Gallo viajaba a Venezuela «en su tiempo de licencia anual» para reunirse con su novia, su hijo y su familia. «El gendarme está actualmente en una base de inteligencia en Táchira», informó la ministra, quien también explicó que las autoridades venezolanas citaron a la madre de la novia de Gallo, pero que, por razones de seguridad, ella no se acercó al lugar.
Bullrich añadió que el Estado argentino ya ha establecido comunicación con la pareja de Gallo y con la suegra del gendarme, mientras que las autoridades de Catamarca también han mantenido contacto con la familia sanguínea del detenido. La situación generó preocupación debido a que, hasta el momento, Gallo sigue incomunicado.
El caso generó un fuerte respaldo institucional en Argentina, que no ha dudado en calificar el secuestro del gendarme como una violación a los derechos humanos y un acto de hostilidad hacia un miembro de las fuerzas de seguridad de un país amigo. Se espera que en las próximas horas se intensifiquen las gestiones diplomáticas para asegurar la liberación de Nahuel Agustín Gallo, quien, de acuerdo con las autoridades argentinas, no cometió ningún delito y se encontraba en Venezuela por motivos personales.
Desde el Ministerio de Seguridad, se aseguró que se seguirán utilizando todos los recursos y contactos diplomáticos posibles para conseguir la liberación del gendarme argentino. Además, se ha iniciado una denuncia penal para esclarecer los hechos y tomar las medidas legales correspondientes.
El Gobierno argentino ha sido claro en su mensaje a las autoridades venezolanas: se exige la «inmediata liberación» de Nahuel Agustín Gallo. Este incidente ha incrementado las tensiones diplomáticas entre ambos países, mientras que el Estado argentino busca hacer valer los derechos de su ciudadano y evitar que situaciones como esta se repitan en el futuro.
El caso sigue generando atención en los medios y entre las fuerzas de seguridad de Argentina, que mantienen un seguimiento cercano para asegurar la liberación de Gallo y restablecer la normalidad en las relaciones bilaterales con Venezuela.
Algo en Común El diario de Rosario