La remodelación del emblemático edificio se encendió con música, arte y participación ciudadana. Con fachada renovada e iluminación inteligente, el Cultural Fontanarrosa comienza una transformación integral orientada a los jóvenes, el arte y la innovación.
Este sábado 21 de junio, el Cultural Fontanarrosa volvió a brillar, literalmente. En el corazón del centro rosarino, la Municipalidad encendió la nueva fachada del edificio que lleva el nombre del querido escritor y humorista, iniciando una transformación integral que busca consolidarlo como faro cultural, tecnológico y urbano en una ciudad que celebra su Tricentenario.
Desde las primeras horas de la tarde, la explanada se convirtió en un punto de encuentro para vecinos, artistas y familias que disfrutaron de una jornada repleta de propuestas. La presentación de la nueva fachada incluyó un sistema ornamental de iluminación LED inteligente, cuyo color variará según las actividades que se desarrollen, sumado a un nuevo cerramiento perimetral con lona microperforada y pintura integral del edificio.

Pero la renovación no se detiene en lo visible. Según anunció el intendente Pablo Javkin, se trata de una intervención profunda que incluye la remodelación completa del interior del edificio: nuevos sanitarios, pisos, escaleras restauradas, sistema de climatización y carpintería renovada, entre otras obras. Además, se prevé la apertura visual del atrio, para que desde la calle se aprecie la histórica obra mural de Melé Bruniard.
“El Fontanarrosa es un edificio muy importante para todos los rosarinos. Comienza una nueva etapa que apunta especialmente a atraer a las juventudes y vincular al espacio con los sectores culturales más dinámicos de la ciudad”, afirmó Javkin durante el evento.
El secretario de Cultura y Educación, Federico Valentini, subrayó que esta intervención es “una señal clara de que la Municipalidad apuesta al futuro y a lo que nos une como ciudad: la cultura pública, abierta y diversa”.

Durante toda la tarde, el evento incluyó música en vivo con DJs, ferias gráficas, performances, talleres para infancias, y espacios de gastronomía local. La Veredita Gráfica fue uno de los ejes de atracción, con artistas estampando en vivo, mientras que el metegol “Fontanarrosa del futuro” y las maquetas intervenidas por los niños marcaron el pulso lúdico y creativo de la jornada.
El color y el movimiento se adueñaron de la Plaza Montenegro, mientras la fachada iluminada del edificio se transformaba en un ícono urbano renovado que, sin perder su historia, se abre a nuevas estéticas, ritmos y públicos.
La renovación proyecta al Cultural Fontanarrosa como un centro multidisciplinario, con niveles dedicados a la tecnología, el desarrollo digital y la inteligencia artificial; espacios de experimentación musical y escénica; y salas para propuestas más disruptivas y singulares. La Planta Baja será el vínculo con la ciudad: más transparente, más abierta, más viva.

“Estamos renovando un eslabón clave de la cadena de revitalización urbana del centro”, expresó Juan Manuel Ferrer, subsecretario de Obras Públicas.
En ese sentido, las intervenciones se enmarcan en un plan más amplio de recuperación del centro rosarino, que busca ampliar los usos, extender los horarios de circulación y diversificar la oferta cultural y comercial.
Algo en Común El diario de Rosario