El Arzobispado emitió un comunicado por la decisión del Concejo de retirar símbolos religiosos

El arzobispado de Rosario emitió un comunicado con motivo de tomar conocimiento de la ordenanza que aprobó el Concejo Municipal de Rosario para quitar los símbolos e imágenes religiosas de escuelas y hospitales públicos.
La noticia se recibió “con mucho asombro y también dolor y tristeza”, según describió monseñor Emilio Cardarelli, vicario general de Rosario, quien firma dicho comunicado pues el arzobispo, Mons. Eduardo Martín, se encuentra fuera de la arquidiócesis participando de la Asamblea Plenaria de los Obispos, en la ciudad de Pilar, Buenos Aires.
El arzobispado de Rosario emitió un comunicado con motivo de tomar conocimiento de la ordenanza que aprobó el Concejo Municipal de Rosario para quitar los símbolos e imágenes religiosas de escuelas y hospitales públicos. La noticia se recibió “con mucho asombro y también dolor y tristeza”, según describió monseñor Emilio Cardarelli, vicario general de Rosario, quien firma dicho comunicado pues el arzobispo, Mons. Eduardo Martín, se encuentra fuera de la arquidiócesis participando de la Asamblea Plenaria de los Obispos, en la ciudad de Pilar, Buenos Aires.

“Toda nuestra Patria, su geografía, su historia, su cultura, en una palabra, nuestra identidad, está atravesada por la presencia de Cristo, y la devoción a su Santísima Madre”, manifestó. Y recordó el artículo tercero de la Constitución de la Provincia de Santa Fe, firmado por los concejales al asumir su cargo, el cual establece: “La religión de la provincia es la Católica, Apostólica y Romana, a la que le prestará su protección más decidida, sin perjuicio de la libertad religiosa que gozan sus habitantes”.

Al finalizar, invocó a Nuestra Señora del Rosario, a fin de que interceda, “para que como rosarinos no olvidemos los valores de entrega y amor que contemplamos en Cristo Crucificado y en su Santísima Madre”. +

Texto completo del comunicado 

COMUNICADO DEL ARZOBISPADO DE ROSARIO 

En el día de ayer, hemos tomado conocimiento con mucho asombro y también dolor y tristeza que el Concejo Municipal de Rosario aprobó una ordenanza mediante la cual resolvió dirigirse al Gobierno de la Provincia de Santa Fe para que, a través de los Ministerios de Educación y Salud de la Provincia, se remuevan los símbolos e imágenes religiosas instaladas en escuelas y hospitales públicos y/o pertenecientes a la Provincia de Santa Fe con jurisdicción en la ciudad de Rosario.

Al respecto, cabe señalar que innegablemente toda nuestra Patria, su geografía, su historia, su cultura, en una palabra, nuestra identidad, está atravesada por la presencia de Cristo, y la devoción a su Santísima Madre. Evidentemente no se trata aquí de la Iglesia y de su relación con el Estado, sino de afirmar que los símbolos e imágenes que expresan nuestra identidad cultural en modo alguno pueden ser atentatorios contra la libertad religiosa y de conciencia de los ciudadanos o contra el carácter laico de la educación pública.

Cabe recordar además que todos los ciudadanos, en particular los Concejales y los titulares de los Ministerios aludidos en la Ordenanza, al asumir el cargo juraron respetar y hacer respetar la Constitución de la Provincia de Santa Fe que, en su artículo tercero establece: “La religión de la Provincia es la Católica, Apostólica y Romana, a la que le prestará su protección más decidida, sin perjuicio de la libertad religiosa que gozan sus habitantes”

Por otra parte, nos preguntamos si es el momento para que nuestros Concejales, que por unanimidad hace escasamente dos meses votaron la emergencia social, distraigan sus energías en un tema como este en vez de buscar promulgar normas sabias y prudentes que contribuyan a la erradicación del narcotráfico, la drogodependencia, la violencia que asola la ciudad, o el tema alimentario, y otros temas de urgente solución para toda la comunidad.

Nuestra Señora del Rosario, quien ha dado el nombre y es Patrona de la ciudad, interceda para que como rosarinos no olvidemos los valores de entrega y amor que contemplamos en Cristo Crucificado y en su Santísima Madre y que han marcado lo más genuino de nuestra cultura, y para que, en esta hora, gobernantes y gobernados, privilegiemos ante todo la cercanía a los pobres, débiles y sufrientes.

Rosario, 9 de noviembre de 2018

Mons. Emilio Cardarelli
Vicario General