Duro revés al plan de ajuste: Diputados le volteó los vetos a Milei y defendió al Garrahan y las universidades públicas

Con una contundente mayoría de dos tercios, la Cámara baja rechazó los decretazos presidenciales que recortaban financiamiento a la salud pediátrica y a la educación universitaria. La sesión, cargada de tensión y acompañada por una multitud en la calle, significó la primera gran derrota parlamentaria del Gobierno libertario. Ahora el Senado deberá ratificar el rechazo.

La motosierra presidencial se topó con un muro de resistencia política y social. En una sesión especial que combinó fuerte pulseada parlamentaria con masiva movilización popular, la Cámara de Diputados propinó un durísimo golpe al presidente Javier Milei al rechazar, con mayoría especial, los vetos a la Ley de Emergencia Pediátrica del Hospital Garrahan y al financiamiento de las universidades nacionales.

Desde el mediodía, miles de estudiantes, docentes, médicos, gremios y organizaciones sociales coparon las inmediaciones del Congreso, en una escena que marcó la confluencia de la calle y el recinto contra el ajuste libertario. Con 181 votos a favor y 60 en contra se impuso la insistencia sobre la emergencia del Garrahan, mientras que la ley universitaria obtuvo 174 afirmativos frente a 67 negativos.

Asimismo, y como dato político de enorme relevancia, la oposición logró el quórum inicial con 132 legisladores presentes, articulando desde el kirchnerismo hasta la UCR y bloques provinciales, en un frente común contra el avasallamiento institucional y el uso desmedido de Decretos de Necesidad y Urgencia por parte del Ejecutivo.

En el debate, las voces opositoras coincidieron en señalar que “votar contra el Garrahan es romper el equilibrio moral” y que “sin educación pública no hay futuro productivo para la Argentina”. Del otro lado, La Libertad Avanza y algunos aliados se enfrascaron en defender el dogma del equilibrio fiscal, aun a costa de dejar sin recursos a hospitales y universidades.

No obstante, la mayoría parlamentaria resultó contundente, Milei sufrió su primera derrota legislativa de magnitud, tras el reciente tropiezo electoral en la provincia de Buenos Aires. El clima se volvió aún más áspero cuando, finalizada la votación, los bloques opositores entonaron cánticos en defensa de la universidad pública, un gesto que selló la jornada como hito político.

Ahora, las dos leyes pasarán al Senado, donde la oposición deberá repetir la hazaña y garantizar la ratificación. Sin embargo, la Casa Rosada ya anticipó que buscará dilatar la aplicación de las normas y posponer el desembolso de fondos, mostrando que la confrontación recién comienza.

Lo que se vivió en el Congreso fue mucho más que un trámite parlamentario, fue la cristalización de una resistencia social y política contra el ajuste salvaje. El mensaje fue claro y resonó adentro y afuera del recinto, la salud y la educación no se negocian.